El estudio, realizado a pedido del Fondo Global para una Nueva Economía (GFNE), revela que el 92 % de los encuestados que aprueban al Gobierno de Lula da Silva están a favor de eliminar la escala 6×1, que establece un máximo de 40 horas semanales de trabajo. Esta propuesta también recibe el respaldo del 60 % de quienes critican su gestión, algunos de los cuales se inclinarían por candidatos opositores en las elecciones del 4 de octubre.
Por otro lado, la ampliación de la exención del Impuesto sobre la Renta para aquellos que perciben hasta 5.000 reales mensuales (aproximadamente 965 dólares) muestra resultados similares, con un 87 % de apoyo entre los simpatizantes del Gobierno y un 61 % entre los que no lo apoyan.
Estos hallazgos resultan relevantes en un clima electoral brasileño caracterizado por una marcada polarización entre Lula da Silva y sectores de la derecha, ya que demuestran que las medidas destinadas a reducir la carga tributaria sobre los ingresos medios y bajos, así como a mejorar las condiciones laborales, cuentan con una aceptación considerable más allá de la evaluación positiva del Gobierno.
Sin embargo, se encuentran diferencias notables en cuestiones fiscales. La propuesta de instaurar un impuesto sobre las grandes fortunas para financiar inversiones públicas cuenta con el respaldo del 79 % de los aprobatarios del mandatario, mientras que solo el 37 % de los que la desaprueban la apoya. Por su parte, un 58 % de los simpatizantes del Gobierno está a favor de flexibilizar el marco fiscal para facilitar mayores inversiones en salud y educación, mientras que el apoyo entre los críticos de Lula da Silva desciende al 35 %.









