El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, ha establecido recientemente un calendario electoral provincial que se desmarca del nacional, tal como lo dispone la Constitución provincial. Esta modificación en la carta constitutiva también le permite aspirar a un segundo mandato, una opción que antes le estaba vedada. Las primarias provinciales están programadas para el 18 de abril y las elecciones generales se llevarán a cabo el 13 de junio. Aunque el cierre de listas está previsto para febrero, el decreto de convocatoria sigue pendiente de firma.
Pullaro justificó políticamente su decisión de desdoblar los comicios manifestando que “nuestro criterio tiene que ser un calendario electoral que aleje las elecciones locales de las nacionales para que el debate no se termine mezclando”. A pesar de su alineación con el Gobierno nacional, el gobernador busca asegurar que su futuro político no dependa de los resultados que obtenga Milei.
Esta estrategia se manifiesta tanto en gobernadores afines al oficialismo como en opositores. Tucumán ya cuenta con una fecha establecida: el peronista Osvaldo Jaldo ha fijado el 9 de mayo de 2027 para las elecciones provinciales. A pesar de su alineación con el Gobierno de Milei, Jaldo podría enfrentar en su jurisdicción la competencia de libertarios y peronistas opositores.
Salta también optará por realizar su votación por separado. El gobierno de Gustavo Sáenz está planificando los comicios para mayo y evalúa dos fechas posibles: 16 o 23 de mayo. Sáenz puede enfrentarse a un panorama similar al de Tucumán, dada su cercanía con el Ejecutivo nacional.
Otros mandatarios aliados al oficialismo también buscan separar sus elecciones de las nacionales. En Río Negro, el provincialista Alberto Weretilneck ha confirmado el desdoblamiento, aunque aún no se ha establecido una fecha concreta. Todo indica que Chubut, bajo el liderazgo del macrista Ignacio Torres, seguirá por el mismo camino y está considerando convocar a elecciones entre julio y agosto.
Esta lista incluye a Misiones y Jujuy, donde los respectivos gobiernos han indicado que llevarán a cabo elecciones por separado de las nacionales. En Misiones, el renovador Hugo Passalacqua está evaluando una votación en abril o mayo. En Jujuy, el radical Carlos Sadir aún debe definir la fecha, pero ha señalado que su provincia, por lo general, desdobla los comicios.
Mendoza también se suma a este grupo. El radical Alfredo Cornejo ha anticipado que mantendrá un calendario provincial independiente, contemplando las PASO en junio y las elecciones generales en septiembre. Sin embargo, a pesar de su fuerte alineación con el Gobierno de Milei, Cornejo aún no ha obtenido que la Casa Rosada despeje su camino ni garantice que el exministro y actual diputado libertario Luis Petri renuncie a su aspiración de llegar a la gobernación.
En Neuquén, el gobernador Rolando Figueroa avanza hacia la celebración de una elección propia. Figueroa está considerando convertirse en el primero en dar inicio al disperso calendario electoral del próximo año, convocando a votar el domingo 14 de febrero, inmediatamente después del feriado de Carnaval y en pleno verano. Agosto también aparece como una de las fechas posibles.
Se suman a este grupo los gobernadores aliados Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Marcelo Orrego (San Juan), así como el cordobesista Martín Llaryora (Córdoba). Aunque aún no han definido sus calendarios, los tres contemplan la posibilidad de separar sus elecciones de las nacionales.
La misma opción se evalúa en La Pampa, donde el peronista opositor Sergio Ziliotto había recurrido a un calendario separado en elecciones anteriores, aunque por ahora no hay anuncios oficiales sobre una nueva determinación. Gildo Insfrán, en Formosa, también podría adoptar esta estrategia, al igual que Ricardo Quintela, en La Rioja. Por su parte, Gustavo Melella, en Tierra del Fuego, debe anticipar sus comicios por mandato constitucional.
No tienen una fecha definida los gobernadores dialoguistas Claudio Poggi (San Luis) y Claudio Vidal (Santa Cruz), aunque parece que ambos buscan separar sus elecciones de la contienda por la presidencia para limitar la confrontación entre libertarios y peronistas opositores al Gobierno nacional.
Hasta el momento, son 18 los distritos que, entre los que ya han confirmado el desdoblamiento y los que podrían unirse a esta tendencia, se encuentran buscando desvincular el futuro político de sus territorios de la disputa nacional. A estos se suman las dos provincias que el próximo año no elegirán gobernador: Santiago del Estero y Corrientes, que realizaron esos comicios en 2025, pero que también optarían por apartar sus respectivas elecciones legislativas locales. En total, serían 20 provincias con cronogramas electorales propios y disgregados, alejados del calendario nacional.
Por otro lado, Catamarca se presenta como la firme excepción a esta tendencia de separación de los comicios del calendario nacional. Allí, las elecciones se llevarán a cabo en octubre, junto con las presidenciales, según lo establecido por el gobernador peronista Raúl Jalil, quien es uno de los principales aliados legislativos del oficialismo libertario.
En un contexto similar, el gobernador radical de Chaco, Leandro Zdero, también optará por coincidir las elecciones de su provincia con las nacionales, buscando contribuir a la reelección de Milei.
La situación es distinta en la provincia de Buenos Aires, el área electoral más relevante del país. Allí, el gobernador peronista y posible candidato opositor en las elecciones presidenciales, Axel Kicillof, pospone cualquier definición hasta que se resuelva en el Congreso la eliminación o continuidad de las PASO nacionales. Las primarias bonaerenses están vinculadas por ley al régimen nacional y son una herramienta clave para intentar ordenar las diferencias internas del peronismo y seleccionar un candidato que compita con Milei.
Por último, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presenta un panorama análogo. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, sostiene que la estrategia dependerá de la reforma política que defina el Parlamento, así como de la decisión de la Casa Rosada respecto a un posible acuerdo con el macrismo en el distrito.









