Los conflictos comenzaron alrededor de las 20.30 en la zona de avenida Pellegrini, Ovidio Lagos y avenida Morcillo, mientras los hinchas canallas regresaban de los festejos en el Monumento Nacional a la Bandera. Se reportaron ataques a automóviles ocupados por simpatizantes del Canalla.
Según la versión policial, un grupo de personas vinculadas a Newell’s lanzó piedras y golpeó vehículos que pasaban por la puerta 6 del estadio Marcelo Bielsa. A pesar de los daños, los ocupantes de los autos continuaron su camino.
Ante estas denuncias, se desplazaron varias unidades de la Brigada Motorizada. Al llegar, los agentes también fueron atacados con piedras, lo que llevó a la utilización de escopetas con municiones de goma durante el enfrentamiento.
Los incidentes se trasladaron luego al interior del estadio de Newell’s. Se informó que algunos individuos ingresaron al predio y, posteriormente, efectivos de la Brigada Motorizada ingresaron para dispersar a los presentes.
Videos que se compartieron en redes sociales mostraron escenas de corridas, gritos y detonaciones dentro del club. En una de las grabaciones, se observa a jóvenes jugadores que residían en la pensión de Newell’s huyendo mientras se desarrollaba el operativo. “¿Qué está pasando?”, preguntó uno de ellos, desconcertado por lo que sucedía afuera.
Otra grabación mostró a un policía golpeando al menos dos veces a una persona que se encontraba en el suelo. También se reportaron daños en vehículos y escenas de pánico entre los chicos que participaban en actividades deportivas y entre quienes estaban en la zona de parrillas. La Policía informó sobre la aprehensión de 13 hombres por disturbios, daños y resistencia a la autoridad, quedando las actuaciones bajo la jurisdicción de la Comisaría 5ª.
Antes de que las fuerzas de seguridad ingresaran al predio, un grupo de simpatizantes de Rosario Central había estado cerca del Coloso Marcelo Bielsa tras las celebraciones. Esta presencia fue vista como una provocación por parte de los hinchas de Newell’s, lo que agravó la situación.
La celebración por parte de los hinchas de Rosario Central, tras la obtención de la Supercopa Internacional, incluyó la exhibición de un ataúd de cartón con la inscripción “porteño llorón” y la foto de Juan Sebastián Verón, que se convirtió en parte de los festejos del plantel dirigido por Jorge Almirón.
A raíz de estos hechos, la dirigencia de Newell’s condenó lo ocurrido mediante un comunicado, afirmando que sus hinchas no fueron los culpables de los disturbios. Asimismo, expresaron su desconfianza respecto a las acciones de los responsables de la seguridad en eventos masivos.
El Club Atlético Newell’s Old Boys manifestó su más enérgico repudio ante los acontecimientos ocurridos en sus instalaciones, considerando que estos son incompatibles con el respeto que deben recibir el club, sus socios e hinchas. Se aclaró que ni los socios ni los dirigentes de Newell’s tuvieron responsabilidad en el inicio de los disturbios, que fueron provocados por factores externos.
Además, el club expresó su rechazo a la actuación policial dentro de sus instalaciones y destacó que su espacio debe ser respetado. La intervención de las fuerzas de seguridad debería ser ejecutada con proporcionalidad y respeto por la institución y sus miembros.
Por último, el club enfatizó la desconfianza hacia las acciones de los encargados de la seguridad deportiva y la importancia de revisar los protocolos utilizados para la planificación y ejecución de operativos, así como solicitar responsabilidades en caso de ser necesario.
El Club Atlético Newell’s Old Boys reafirmó su compromiso de defender el respeto hacia su institución, socios y visitantes, y anunció su intención de llevar los hechos ocurridos ante la justicia.








