La propuesta oficial señala que el máximo de deuda que podría emitir el Gobierno asciende a $324.050.562,1 millones, de los cuales $313.921.953,4 millones se destinarían a la colocación de títulos públicos. Además, se estipula que un 18% de este total podría ser emitido fuera del país, lo que equivaldría a aproximadamente US$32.779 millones, de acuerdo con el tipo de cambio promedio proyectado para 2027 en el mismo Presupuesto.
Aunque se reservó la opción de acceder nuevamente al mercado internacional, el Gobierno admitió que la mejora en las condiciones internas, marcada por la reducción del riesgo país y la elevación en las calificaciones de deuda, se produce en un marco internacional más exigente que complica una reapertura total del mercado externo.
Las dificultades han sido atribuidas al persistente conflicto entre Estados Unidos e Irán, además de las tensiones en los mercados energéticos y el aumento en los rendimientos de los títulos del Tesoro estadounidense, circunstancias que han incrementado la volatilidad financiera global y encarecido la potencial emisión de deuda.
“En estas condiciones, la estrategia de regreso a los mercados internacionales requiere una gestión prudente de los tiempos y de los costos relativos”, afirmó el Ministerio de Economía en el mensaje que acompaña al proyecto de Presupuesto.
Asimismo, se indicó: “Mientras el financiamiento multilateral, los préstamos de bancos con garantías de organismos multilaterales, las operaciones de préstamos bilaterales y el mercado doméstico en dólares, entre otros, ofrezcan condiciones más competitivas, el Gobierno tiene alicientes para mantener la opción de una emisión internacional hasta que la compresión del riesgo soberano y de las tasas externas permita acceder a condiciones financieras más favorables”.
En el mismo documento, el Gobierno destacó que la presentación del Programa Financiero en dólares para 2026 y 2027 contempló distintas alternativas de financiamiento para afrontar los vencimientos, priorizando la opción más económica en cada caso. También subrayó que la falta de emisión soberana en mercados internacionales no se considera una restricción, sino una táctica para optimizar el costo del financiamiento.
“La estrategia financiera ha evolucionado hacia un enfoque que minimiza el costo financiero y preserva opciones: recurrir al mercado internacional cuando las condiciones sean lo suficientemente favorables y, mientras tanto, aprovechar fuentes locales, multilaterales y garantizadas que permitan atender las necesidades financieras a menor costo”, enfatizó el proyecto.
Sobre la sostenibilidad de la deuda pública, el Ministerio de Economía aseguró que se fundamentará en la disciplina fiscal, el crecimiento económico, la acumulación de reservas, la profundización del mercado interno y la diversificación de las fuentes de financiamiento.
Mientras se mantiene abierta la posibilidad de emitir deuda en dólares, el Ministerio brindó detalles sobre las emisiones en pesos que se plantean para 2027. Así, los $313.921.953,4 millones se destinarían principalmente a bonos ajustables por CER (35%), bonos capitalizables (23,4%) y letras capitalizables (19,9%).
Los datos presentados por el Gobierno en cuanto a emisiones en moneda local buscan renovar el total de los vencimientos previstos para el próximo año y obtener un financiamiento adicional que rondaría los $29.000 millones.
“De cara a 2027, el Gobierno Nacional continuará enfocándose en la extensión de los plazos de la deuda en pesos, en la mejora del perfil temporal de los vencimientos y en la diversificación de la base inversora, avanzando de manera progresiva hacia una estructura de financiamiento que sea compatible con tasas reales sostenibles”, indicó el Ejecutivo en su comunicación.









