En este marco, Western Digital se ha posicionado como una de las grandes triunfadoras del último año. La firma, dedicada a ofrecer soluciones de almacenamiento y discos duros para centros de datos, ha visto sus acciones dispararse un 463,89% en los últimos doce meses, y un 149,33% en lo que va de 2023.
No obstante, luego de alcanzar un máximo histórico de 773,88 dólares en junio, sus acciones comenzaron a descender con contundencia. En el último mes, han sufrido una baja de aproximadamente 16%, cerrando el 1° de septiembre a 450 dólares.
El análisis de Nicolás Parreira, asesor financiero y director de una empresa consultora, revela que el excepcional rendimiento bursátil de Western Digital no es solo una reacción al optimismo del mercado por la inteligencia artificial, sino que también se debe a una mejora tangible en los resultados económicos de la compañía.
Durante el último trimestre, Western Digital reportó ingresos de 3.750 millones de dólares, superando las expectativas de 3.690 millones del mercado. El beneficio ajustado por acción alcanzó los 3,56 dólares, frente a los 3,29 proyectados por los analistas.
Adicionalmente, al revisar el desempeño anual, los ingresos crecieron de 9.520 millones de dólares en 2025 a 12.919 millones en 2026, lo que representa un aumento de alrededor del 36%. En el mismo período, el beneficio bruto incrementó en aproximadamente un 71%, ascendido de 3.692 millones de dólares a 6.311 millones.
“Por eso el rally no es solo especulación con IA; hay una mejora real del negocio detrás”, destacó Parreira.
El foco del interés en el ámbito de la inteligencia artificial suele recaer sobre empresas como Nvidia y en los procesadores que permiten el entrenamiento de modelos complejos. Sin embargo, también se requiere una extensa capacidad de almacenamiento para manejar la enorme cantidad de datos generados. Aquí es donde Western Digital se destaca como un beneficiario clave. “La inteligencia artificial no solo requiere capacidad de procesamiento, sino también una enorme cantidad de almacenamiento. Cada modelo y aplicación genera datos que necesitan ser almacenados, y Western Digital ocupa una posición relevante en este sector”, comentó Parreira.
El crecimiento de este segmento se refleja en los resultados de la firma, con el negocio en la nube representando aproximadamente el 89% de sus ingresos y una demanda creciente de almacenamiento de alta capacidad. Western Digital ha informado que ya ha vendido toda su capacidad de producción de discos duros para 2026, lo que indica una fuerte demanda en el mercado.
Las proyecciones siguen siendo positivas. Según la compañía, la demanda de almacenamiento medida en exabytes podría crecer más del 25% anual en los próximos años. Algunas estimaciones indican que, para 2026, la oferta de discos duros de alta capacidad podría estar entre un 10% y un 15% por debajo de la demanda, lo que beneficiaría a los principales actores del sector.
A pesar de esto, Parreira advirtió que gran parte de ese crecimiento ya está reflejado en la cotización actual de la acción. “Después de un aumento tan significativo, una porción del crecimiento futuro ya se ha incorporado al precio”, señaló.
A pesar de los sólidos resultados operativos, Western Digital no ha logrado mantener el impulso positivo de meses anteriores, y en el último mes sus acciones han retrocedido cerca del 16%. Desde su récord de junio, la corrección ha sido mucho más profunda.
Entre las causas de esta caída se encuentra el elevado nivel de expectativas que se había generado en torno a la empresa. “La compañía ha experimentado un ascenso extraordinario y, tras un rally de tal magnitud, el mercado se torna más exigente”, comentó Parreira. Explicó que luego de subidas tan pronunciadas, los inversores esperan resultados mejorados continuos. “Un balance podría ser bueno, y sin embargo la acción podría caer si no supera ampliamente lo que ya estaba descontado”, agregó.
Factores adicionales han influido también en el comportamiento del mercado. Una reducción de la recomendación por parte de una firma analista, que pasó de “comprar” a “mantener”, así como anuncios de expansión de capacidad por parte de competidores, generaron temores sobre un excesivo suministro en el mercado de memoria flash. También existen preocupaciones sobre el nivel de valuation alcanzado y la posibilidad de una desaceleración en el gasto en infraestructura de IA que podría frenar el crecimiento actual de la compañía.
Para quienes consideran invertir en la acción, el principal atractivo radica en el significativo crecimiento de su negocio. Western Digital no solo ha incrementado sus ingresos y márgenes, sino que también ha fortalecido su generación de caja. El flujo de efectivo operativo pasó de 1.691 millones a 3.929 millones de dólares en el último ejercicio. “Los fundamentos siguen mostrando una mejora concreta”, afirmó Parreira.
No obstante, las elevadas expectativas en el sector presentan riesgos, como una posible ralentización en las inversiones de los proveedores de la nube, una disminución en los precios debido a un aumento en la oferta o una reducción de márgenes. Además, se destaca un riesgo macroeconómico que podría causar más volatilidad. “Si la Fed endurece su política monetaria de nuevo, una acción con una expansión de valuación tan fuerte podría experimentar una compresión de múltiplos, incluso si el negocio sigue creciendo”, advirtió.
La incertidumbre ha llevado a muchos inversores a cuestionar si la reciente corrección representa una oportunidad de compra o si quedan más riesgos por delante. Para Parreira, la prudencia es fundamental. “No compraría toda la posición de una sola vez”, aseveró. Aunque considera que los fundamentos son sólidos, reconoce que la volatilidad sigue siendo alta y que el mercado aún está ajustando sus expectativas sobre el sector.
Para aquellos con una perspectiva a largo plazo, recomienda adoptar una estrategia gradual. “Me parece más razonable una entrada escalonada, aprovechando las correcciones, que tratar de encontrar un piso exacto”, concluyó. Además, sugirió que los inversionistas con un perfil moderado consideren combinar la inversión en Western Digital con acciones de otras empresas vinculadas a la infraestructura de inteligencia artificial.









