Notrica, desarrollador inmobiliario y presidente de Inman Park Properties, compró una emblemática vivienda en Atlanta por 1.000.000 de dólares. Este inmueble había sido de Asa Griggs Candler, una de las figuras clave de Coca-Cola a finales del siglo XIX.
Durante una revisión del sótano, Notrica halló un barril de la famosa marca de refrescos. Lo que en un principio parecía una mera curiosidad se transformó en un hallazgo de inmenso valor histórico: expertos indican que el barril, que data de principios de 1900, pudo haber servido para almacenar el prototipo original de Coca-Cola.
Con la intención de preservar los edificios históricos de la ciudad, Notrica planea acondicionar la propiedad como un espacio comercial que respete su legado, tal como comentó a un medio local. Para llevar a cabo la reforma, ha contratado a la restauradora Alison Gordon, quien, en conjunto con el Centro de Preservación de Atlanta, se encargará de la recuperación y transformación del lugar.
“Es muy emocionante ser parte de algo tan profundamente ligado a la historia de Atlanta”, afirmó Notrica.
Aunque las renovaciones están en marcha, la propiedad ya ha sido listada al mercado por 3 millones de dólares. La idea es que el próximo dueño pueda continuar con el proyecto, según lo explicó Danny Glusman, el agente inmobiliario a cargo de la venta.
Este inmueble, con 135 años de historia, funcionó como planta embotelladora de Coca-Cola hasta 1901, año en el que la compañía trasladó sus operaciones a Spring Street. Es uno de los edificios más icónicos de la zona, testigo de momentos significativos en la historia de la ciudad, como el movimiento por los derechos civiles y la masacre racial de Atlanta de 1906.
Candler, el propietario original, jugó un papel fundamental en el desarrollo económico de Atlanta. En 1888, se interesó por una bebida carbonatada creada por John Stith Pemberton y decidió adquirir la fórmula por 2.300 dólares. Cuatro años más tarde, las ventas se habían multiplicado por diez.
Entre 1894 y 1895, la marca comenzó su expansión a nivel nacional, inaugurando su primera planta fuera de Atlanta en Dallas, Texas, seguida por Chicago, Illinois, y Los Ángeles, California. “Coca-Cola se consume ahora en cada estado y territorio de los Estados Unidos”, anunciaba Candler en ese momento.
Para los aficionados de la marca, Atlanta ofrece aún otra visita imperdible: World of Coca-Cola. Este complejo, que combina museo y planta industrial, ocupa un área de 4.000 metros cuadrados y permite explorar la historia de la marca a nivel global.
Con más de un millón de visitantes anuales, el recorrido incluye una línea de embotellamiento activa, proyecciones audiovisuales, exposiciones de cultura popular con obras de artistas como Andy Warhol y Norman Rockwell, y una amplia colección de objetos relacionados con la marca.
El tour culmina con una degustación de más de 70 productos elaborados por la empresa en diversos países, y las entradas pueden adquirirse online a partir de 23 dólares.









