El ministro enfatizó que la competitividad no debe buscarse mediante devaluaciones. “Eso es bajar salarios a la gente”, afirmó. Desde su punto de vista, los desafíos que enfrentan las empresas no se centran en el tipo de cambio, sino en “impuestos, regulaciones e infraestructura”.
Un momento clave para los empresarios del rubro llegó cuando se refirió al financiamiento. “Para los desarrollos, el crédito hipotecario es fundamental”, subrayó. En este sentido, planteó dos vías posibles: la de los bancos y la del mercado de capitales. “Estamos intentando las dos”, indicó.
En relación a los bancos, reconoció que han retomado sus funciones, aunque enfrentan el problema de una alta mora que afecta las tasas de interés. “¿Cómo se recuperan con la mora? Le cargan más tasa a todo. Todos estamos pagando la mora de los bancos, pero en algún momento eso se va a limpiar y el crédito va a ganar más fuerza”, explicó.
Caputo concentró su atención en el mercado de capitales como una alternativa para fomentar el crédito hipotecario, especialmente en dólares. “Hoy, como está la regulación, los bancos solo pueden prestar dólares a generadores de dólares. Los créditos hipotecarios en dólares no se desarrollan, pero sí podrían hacerlo a través del mercado de capitales, por ejemplo con una obligación negociable”, aclaró.
Propuso una herramienta concreta: “Podría haber un fondo de créditos hipotecarios”. Hizo un llamado a bancos y agentes del mercado a colaborar. “Lo que les digo a los bancos y Alycs es que, más que hacer esfuerzos individuales, armen un fondo inmobiliario entre bancos y Alycs, porque con eso yo puedo hasta cuadruplicar los montos con plata de organismos multilaterales que están dispuestos a ayudarnos”, afirmó.
Caputo también mencionó los fondos del FGS, como lo había hecho otro economista recientemente en un evento del sector. “Incluso podría ser desde el Estado con los fondos del FGS. Podríamos hacer una especie de sociedad público-privada con el aval de organismos multilaterales. Es algo lograble”, apuntó.
El Fondo de Garantía de Sustentabilidad dispone de aproximadamente US$70.000 millones en activos, de los cuales alrededor de US$11.000 millones pertenecen a acciones en bolsa. Una propuesta anterior sugiere que el FGS opere como un fondeador de última instancia, permitiendo que los bancos generen créditos bajo estándares comunes y luego los vendan al Fondo para mantener liquidez y continuar prestando. Se estima que invertir apenas el 1% del PBI (unos US$7.000 millones) en el mercado hipotecario podría propiciar entre un 2% y 3% de crecimiento en la actividad. Cabe destacar que esta medida tendría un impacto neutral en el déficit fiscal.
Además, el ministro abordó la posibilidad de convertir el ahorro en financiamiento efectivo. “Hoy las tasas en pesos son altas, irán bajando, pero son altas. En cambio, en dólares hay una oportunidad enorme porque está la materia prima”, indicó. Relacionó esta opción con el proyecto de ley de “inocencia fiscal” que el Gobierno enviará al Congreso. “Hay miles de millones de dólares que, si no les ofrecemos productos, no los vamos a tentar”, añadió.
En este contexto, hizo un llamado a los sectores inmobiliario y financiero: “Necesitamos generar producto. Confío en los actores inmobiliarios que también son financieros. Ojalá se junten y armen esto porque el potencial es enorme. El ahorro ya está. La gente lo tiene debajo del colchón, hay que lograr que lo saquen”.
Caputo subrayó que el crédito será fundamental para sostener el crecimiento. “El crédito hace la diferencia. Lo hemos demonizado y es en realidad lo que mueve la economía”, destacó.
Al dirigirse específicamente a los empresarios, les instó: “Hay que invertir, hay que tomar riesgo, hay que ser más competitivo”. Y agregó: “Venimos de muchas décadas de negocios cerrados. Si queremos seguir ganando los mismos márgenes que antes, vamos a ser de los que llegan últimos a la fiesta”.
Por último, reafirmó que el Gobierno busca equilibrar tres objetivos: reducir impuestos, formalizar la economía y reactivar el crédito. “Buscamos recaudar más para bajar más rápidamente impuestos, mediante la reforma de Modernización Laboral, y reactivar el crédito para empujar el crecimiento vía la ley de Inocencia Fiscal”, concluyó.









