El gasto primario de las distintas jurisdicciones se incrementó un 6,8% en términos reales respecto al año anterior, mientras que los ingresos totales solo crecieron un 3,4% en el mismo periodo. Este desbalance ocasionó que el resultado primario pasara de un superávit de $4,8 billones en 2024 a un déficit de $380.000 millones en 2025, tomando en cuenta valores de mayo de 2026.
Además, el resultado fiscal total, después de considerar el pago de deudas, finalizó con un saldo negativo de $3,6 billones, lo que contrasta con los $2 billones de superávit del año anterior.
Estos datos son parte de un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el cual fue elaborado a partir de información proporcionada por la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP) y el INDEC. El estudio analizó la ejecución presupuestaria de un total de 23 jurisdicciones, excluyendo a La Pampa debido a la falta de datos completos.
En cuanto a los gastos, el mayor aumento se observó en el rubro de personal, que fue clave en el incremento de las erogaciones. El informe indica que ‘en el consolidado subnacional, el gasto en personal realizó el principal aporte a la suba del gasto, con el 43% del incremento del gasto primario’. Otros sectores que también registraron aumentos incluyen la inversión real directa, que creció un 23,1%, y las prestaciones de seguridad social, que aumentaron un 11% en términos reales.
En relación con los recursos, la recaudación tributaria propia de las provincias fue la principal impulsora de la subida, con un incremento del 3,6%. ‘La suba real de los ingresos totales fue motivada fundamentalmente por el aporte monetario de la suba en la recaudación tributaria propia de las provincias y de las contribuciones a la seguridad social provincial’, señala el informe.
Entre los tributos locales, el impuesto de Sellos mostró un crecimiento del 28,7%, mientras que el impuesto Automotor se incrementó en un 21,8%. En resumen, el déficit fiscal para 2025 representó el 2,1% de los ingresos totales de las provincias y el 0,33% del Producto Bruto Interno (PBI).








