Hoy en día, existen aplicaciones para diversos sectores, ofreciendo soluciones que facilitan la gestión de facturas, la creación de contenido y la atención personalizada al cliente. Las estadísticas del mercado reflejan este optimismo: el 84% de las pequeñas y medianas empresas del país valora positivamente el impacto de la inteligencia artificial, y el 70% de los emprendedores tiene la intención de incorporarla a sus operaciones cotidianas, según un estudio realizado por Microsoft.
“La inteligencia artificial no debe ser adoptada simplemente por moda o porque ‘hay que tenerla’, sino que es crucial identificar los procesos repetitivos y burocráticos que corresponden a las tareas más tediosas del trabajo. Allí es donde la IA generativa puede hacer su mejor aportación. Al automatizar esos aspectos, podemos concentrarnos en las partes de nuestro trabajo que realmente valoramos y disfrutamos. No se trata de reemplazar la toma de decisiones o la creatividad, sino de optimizar el tiempo para enfocarnos en lo que realmente importa”, señaló Lucas Petralli, profesor e ingeniero en inteligencia artificial, durante el cuarto capítulo de la segunda temporada de “Manual de Emprendedores”, producido en colaboración con Andreani y Personal.
Es importante reconocer que en el mercado existen diferentes tipos de inteligencia artificial. La primera etapa se caracterizó por la IA predictiva, que requería procesar vastas cantidades de datos y demandaba inversiones significativas, limitando su acceso a empresas más robustas financieramente. Sin embargo, en los últimos años, la IA generativa ha emergido como una tecnología capaz de producir texto, imágenes, audio y código en cuestión de segundos.
La democratización de herramientas como ChatGPT, Claude o Gemini ha reducido la barrera de entrada a tecnologías que anteriormente eran costosas. Esto permite a las empresas incrementar su eficiencia y escalar sus operaciones. Según el mismo informe de Microsoft, aquellas marcas que han integrado soluciones de IA prevén un aumento del 34% en su productividad.
“La inteligencia artificial se ha convertido en una especie de ‘exocerebro’ asequible. Por alrededor de 20 dólares al mes, proporciona beneficios que superan en gran medida el costo. Me ayuda a ahorrar tiempo y a resolver problemas de manera más efectiva que un ser humano, aunque siempre es recomendable aplicar un filtro final. Creé un robot para gestionar las ventas, lo que me ha permitido liberar a dos empleados para que se enfoquen en agregar valor y mejorar la atención al cliente”, comentó Francisco Piñero Pacheco, fundador de Casa Vegana y Mamma Sabe.
En su experiencia, la principal ventaja de la inteligencia artificial reside en su capacidad para optimizar procesos, abriendo así nuevas oportunidades para el crecimiento y la innovación en el sector emprendedor.









