Para lograrlo, se contemplan dos encuentros en la próxima semana. El lunes, tras el tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana, se llevará a cabo una reunión de Gabinete, mientras que el martes a las 11 está programada una reunión de la mesa política, en la que Menem y Caputo tendrán la oportunidad de verse nuevamente.
La decisión de este reencuentro fue tomada por el Gobierno como parte de un esfuerzo por superar la constante tensión interna. El cortocircuito se desencadenó el sábado pasado, donde Caputo manifestó su malestar públicamente, mientras que Menem prefirió dar explicaciones en un ámbito privado. “Los problemas se arreglan ahí”, afirmaron desde su círculo cercano.
En el oficialismo existe preocupación por las repercusiones de esta nueva crisis, y el presidente Milei se pronunció sobre el asunto este martes por la tarde. “Es algo que le han plantado a Martín Menem. Está prefabricado. De hecho, Martín lo esperó dentro de Gabinete”, comentó el mandatario en una conversación con el canal de streaming Neura.
“Esa controversia está prefabricada para generar un problema”, agregó, sin entrar en detalles sobre la disputa entre Menem y Caputo, pero expresando claramente su deseo de poner fin a la confrontación. Incluso llegó a describir al asesor presidencial como un “hermano”.
Previo a los encuentros, desde el Gobierno aseguraron que Milei “no se meterá en el tema” y afirmaron que el presidente estaba informado de la situación, conociendo las posturas de ambos sectores: los señalamientos públicos de Caputo hacia Menem y las explicaciones que el diputado dio en privado.
Menem compartió sus explicaciones en dos grupos de WhatsApp: uno de ellos perteneciente al bloque libertario en la Cámara baja, y otro del Gabinete. Sin embargo, estas aclaraciones no lograron satisfacer a muchos de los miembros: “La verdad que no me pareció una buena explicación”, reconoció una fuente importante del oficialismo.
Menem y Caputo tendrán la oportunidad de reencontrarse el lunes y, posteriormente, el martes 26 en la reunión de la mesa política que tiene programada el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Se trata de las primeras ocasiones para dialogar tras el escándalo del fin de semana, en un contexto en el que también se aumenta la expectativa por la presentación de la declaración jurada de Adorni, quien es investigado por presunto enriquecimiento ilícito en los tribunales federales de Comodoro Py.
El incidente del sábado entre Menem y Caputo podría generar desconfianza en las conversaciones que se lleven a cabo en esas reuniones, en un ambiente cada vez más cargado de desconfianza y suspicacias. “Lo más probable es que se finja demencia”, expresó uno de los consultados. “No sería la primera vez”, concluyó otro.









