La industria minera y energética argentina ha alcanzado un hito histórico en marzo, con un auge impulsado principalmente por la producción no convencional de petróleo en Vaca Muerta, y contribuciones significativas de minerales como el litio y la sal.
El Índice de Producción Industrial (IPI) minero creció un 10,4% interanual, su mayor alza desde febrero de 2024, y se ubicó en su máximo histórico. El petróleo, el segmento de mayor peso, saltó un 16% anualmente, con Vaca Muerta registrando un incremento del 33,7%. Se proyecta que la producción de crudo podría superar el récord histórico de 1998, ligada a nueva infraestructura.
Otros sectores también mostraron recuperación: la extracción de gas natural subió un 5,9%, y la de oro y plata un 6,5% tras seis caídas. No obstante, los incrementos más espectaculares se dieron en los minerales no metalíferos, donde el carbonato de litio creció un 70,2% y la sal y salmuera más del 138%.
La Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) es optimista, estimando que las exportaciones mineras podrían superar los u$s9.000 millones en 2026, un avance del 30%, impulsado por litio, oro, plata y, a largo plazo, cobre.









