Seuntjens, que cultiva soja y maíz en unas 1.050 hectáreas en su localidad natal, se dirigió a un auditorio expectante con una reflexión: “La madre naturaleza es la que siempre tiene el control. Y eso es muy difícil para mí, que me gusta controlar todo lo que puedo, pero la madre naturaleza sigue siendo la que lleva las riendas ahí. Este año ha sido un desafío extremo”.
El agricultor relató que, desafortunadamente, su establecimiento fue afectado este año por un tornado. En mayo, este fenómeno provocó importantes daños en su zona. Aunque la siembra de maíz normalmente comienza en abril, mayo es crítico ya que culmina la mayor parte del proceso. “Es increíble cómo el cultivo sufrió tanto y ver donde está hoy [en carrera] es muy importante para mí”, puntualizó, resaltando las características defensivas de los cultivos proporcionados por la empresa.
El testimonio de Seuntjens suscitó una cuestión clave: ¿qué herramientas pueden tener los agricultores para lidiar con los embates del clima? En el evento, se abordaron diversas soluciones disponibles en el mercado, destacando que Bayer planea alcanzar incrementos en sus ventas por más de 3.500 millones de euros en los próximos cinco años.
Entre las innovaciones mencionadas, se encuentra el sistema Preceon, que presenta una arquitectura diferente en el cultivo de maíz: las plantas son de menor altura, entre un 30 y un 40% menos que las convencionales, lo que les otorga mayor estabilidad en situaciones climáticas adversas. Esta característica es valorada especialmente por los productores lecheros, ya que mejora la calidad del silo. Se prevé que este año unos 20 agricultores en Argentina siembren 1.000 bolsas de este producto.
Seuntjens, quien ha cultivado Preceon durante cinco años, compartió su optimismo respecto a sus resultados. “Esta primavera, cuando tuvimos todos estos desafíos, Preceon definitivamente brilló con una mayor densidad, emergió más rápido, tuvo mucha más resiliencia, mejor masa radicular, más absorción de nutrientes”, explicó. A pesar de las adversidades climáticas que no se pueden controlar, contar con herramientas confiables es un alivio para los productores.
El tornado afectó el maíz, que se encontró bajo a esa altura de la temporada. Sin embargo, Seuntjens comentó que “emergió del suelo más fuerte, más rápido, que es el objetivo del juego. El clima dirá cuál será la diferencia de rendimiento, pero se ve mucho mejor que mi maíz convencional, al menos tal como estamos hoy”.
En la actualidad, Iowa enfrenta temperaturas extremas y los cultivos de maíz están sufriendo. Un reciente análisis sobre el maíz a nivel nacional advirtió que se prevén 17 millones de toneladas menos en comparación con la estimación del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), que era de 406,75 millones de toneladas. Iowa e Illinois, que representan más del 30% de la producción nacional de maíz, esperaban 70 millones y casi 59 millones de toneladas respectivamente, pero las condiciones climáticas han complicado estas proyecciones. Actualmente, el 56,61% de los Estados Unidos enfrenta sequías.
Al ser consultado sobre las consecuencias de la sequía, Seuntjens se mostró confiado en la capacidad de las tecnologías actuales. “Mis rendimientos continúan aumentando, y de eso se ha tratado principalmente el juego: de tratar de optimizar, ya sea la gestión de la humedad o el fertilizante”, explicó. Aún así, anticipó que podría estar ligeramente por debajo de sus rendimientos previos, aunque cualquier variación se sabrá en unas semanas, una vez que inicie la evaluación de los cultivos.









