La pelea estaba programada a diez asaltos y ponía en disputa los títulos latinos vacantes de peso pluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB). Sin embargo, la victoria llegó con una contradicción significativa: Talavera Carrillo no pudo hacerse con los cinturones debido a que no cumplió con el límite de peso en el pesaje, lo que significó que el combate se llevó a cabo sin que estos estuvieran en juego para él. Así, los cetros quedaron vacantes.
El inicio del combate fue sorpresivo para el local. Ruiz comenzó con confianza y logró derribar a su oponente en el primer round, un golpe que parecía definir el rumbo del encuentro. Sin embargo, Talavera Carrillo se recuperó del impacto inicial y, respaldado por su rincón, empezó a avanzar con más determinación. Con el avance de los asaltos, el mexicano tomó el control del combate, mientras que el tucumano buscaba oportunidades para conectar sus golpes.
La definición se produjo en el quinto asalto, y fue contundente. Ruiz trató de conectar una izquierda al rostro de su rival, pero Talavera Carrillo anticipó su movimiento, esquivó el ataque y contraatacó eficazmente. Con la defensa de Ruiz desprotegida, el mexicano lanzó un potente golpe de zurda a la mandíbula de su rival. El impacto fue devastador: Ruiz cayó inmediatamente al suelo, incapaz de continuar. Talavera Carrillo se alejó y comenzó a celebrar, confiado en el resultado, mientras el equipo médico subía al ring para atender a Ruiz, quien fue retirado en camilla entre un tenso silencio en la audiencia.
Horás después de la pelea, el propio boxeador se pronunció en redes sociales, expresando su frustración. “Pasó todo muy rápido. Hoy estoy súper triste con el resultado. Son cosas que pueden pasar porque el boxeo es así. Nunca me pasó. Ahora me tomaré un tiempo para disfrutar con mi familia y ver cómo continúo”, escribió en Instagram. “Perdón, hijo, por no llevarte el cinturón a casa”, concluyó, reflejando el impacto emocional de la derrota. Ruiz también afirmó que se encontraba bien de salud.
Para él, esta derrota llega en un momento crítico. Su última pelea había sido en abril en Australia contra Sam Goodman, donde perdió por decisión de los jueces. El nocaut técnico en el Gatica interrumpe su camino justo cuando los títulos latinos parecían estar al alcance.
Talavera Carrillo, por su parte, alcanzó su tercera pelea del año, aunque el triunfo es agridulce por el problema de peso. Este fue también su segundo combate en Argentina, ya que en mayo había enfrentado al uruguayo Javier Cardozo, quien lo había nocautado. El resultado del sábado le permitió redimirse, aunque no pudo llevarse los cinturones.









