– La modalidad híbrida sigue siendo la preferida
La forma de trabajo se ha convertido en uno de los aspectos más relevantes al momento de aceptar o descartar una oferta laboral.
De acuerdo con un estudio de Bumeran, el 48% de los trabajadores en Argentina ha rechazado alguna propuesta de empleo debido a que exigía presencialidad. Dentro de este grupo, el 39% descartó ofertas que requerían asistencia completa a la oficina, mientras que un 9% optó por no considerar oportunidades que incluían algún nivel de presencialidad. Solo el 2% se negó a propuestas totalmente remotas.
El análisis revela también que la preferencia hacia formas de trabajo más flexibles continúa en ascenso. Si se presentan ofertas que no se alinean con su modalidad preferida, el 64% de los empleados asegura que las rechazaría: la mitad de ellos no aceptaría un empleo que requiera presencia total, el 8% descartaría un rol con alguna presencialidad y el 6% no elegiría una oferta que implique teletrabajo absoluto. Solo un 36% indica que la modalidad no tendría un impacto significativo en su decisión.
Además, el estudio pone de manifiesto una discrepancia entre la percepción de los trabajadores y la de los departamentos de Recursos Humanos. Mientras el 70% de los profesionales en RRHH considera que la vuelta a una presencia completa ya es una realidad, el 73% del talento opina que el modelo híbrido será el más predominante en los próximos diez años.
“En apenas un año, la dinámica laboral experimentó un giro estructural. El esquema híbrido ha crecido y se ha consolidado como la modalidad predominante, mientras que la presencialidad total ha perdido peso. Los datos aseguran una tendencia hacia modelos más flexibles y combinados”, comentó Federico Barni, CEO de Bumeran.com en Jobint.
Entre aquellos que creen que la presencialidad afecta negativamente su productividad, el 91% menciona como principal razón la pérdida de tiempo en traslados. Por su parte, el 82% argumenta que el trabajo en la oficina implica un mayor gasto económico.
Adicionalmente, el 77% considera que la modalidad presencial genera más estrés o cansancio físico, el 69% cree que interfiere en su concentración debido a interrupciones y reuniones frecuentes, y el 68% argumenta que pierde flexibilidad para organizar su tiempo.
El informe también indica que el 51% de los que mantienen una visión negativa sobre la presencialidad se distrae más en la oficina, y el 42% sostiene que este modelo reduce su bienestar emocional.
Sin embargo, quienes valoran el trabajo en la oficina enfatizan ciertos beneficios. Un 46% considera que favorece la colaboración y el trabajo en equipo, otro 46% resalta la posibilidad de compartir tiempo con colegas, y el 45% opina que contribuye a un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal. Otros aspectos valorados son una rutina más clara, una comunicación más efectiva con líderes y compañeros, y amplias oportunidades de aprendizaje directo.
Si fueran libres de decidir cómo preferir trabajar, el 51% de los argentinos optaría por un modelo híbrido, el 41% se inclinaría por el teletrabajo total y solo un 8% elegiría asistir a la oficina todos los días.
Entre quienes prefieren modalidades híbridas o remotas, el ahorro de tiempo en trasladarse, un equilibrio más favorable entre la vida personal y laboral, y la reducción de gastos, se destacan como los principales beneficios.









