No obstante, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) no ha brindado información específica sobre el impacto de estas refinanciaciones en el contexto del creciente número de planes anunciados por diversas entidades bancarias, que incluyen condiciones más favorables como tasas de interés disminuidas, plazos más extensos y cuotas más accesibles. Durante un evento sobre innovación financiera, el superintendente de Entidades Financieras y Cambiarias y director del BCRA, Juan Curutchet, comentó: “La estadística que tenemos es que esto es una ola que perdió fuerza… el nivel de refinanciaciones de los bancos está en 115.000 por mes. Todos entendieron que parte del negocio hoy es recuperar aquellos préstamos que no están en buenas condiciones”.
El funcionario enfatizó la estrategia del “acuerdo entre privados” para mitigar la morosidad, un concepto que ha sido reiterado por el titular del BCRA y otros integrantes del gobierno. En este sentido, Curutchet indicó: “Esto se va a ir acomodando en forma natural… No niego que desde el punto de vista social hay un sufrimiento… Pero lo peor que podemos hacer es romper el termómetro, porque hay propuestas de maquillar la estadística”.
Un informe de relevamiento indica un progresivo avance en la refinanciación. El Banco Nación se destacó como pionero al ofrecer planes de refinanciación, a pesar del mandato oficial que sugiere no implementar rescates. En 2026, esta entidad prevé haber refinanciado 127.951 operaciones para 110.734 clientes, acumulando un total de $582.000 millones, con un monto promedio de crédito de $4,6 millones, abarcando situaciones de premora, mora y refinanciación de tarjetas.
Por su parte, el Banco Provincia ha superado las 120.000 operaciones de refinanciación, alcanzando un total de $477.000 millones. La gran mayoría de las deudas refinanciadas proviene de personas, mientras que sólo un pequeño porcentaje corresponde a empresas. En el marco del Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal implementado por el gobierno porteño, el Banco Ciudad ha otorgado 15.000 refinanciaciones, mejorando su tasa de interés de un 35% a un 28% y promoviendo sus ofertas a través de WhatsApp.
Entre los bancos privados, Banco Macro ha concretado 62.500 refinanciaciones y ajustado 110.000 créditos, para aquellos que aún no se encuentran en mora pero enfrentan dificultades para cumplir con sus pagos. “Todos los clientes en situación de mora ya han sido contactados y cada uno está gestionando su plan de pago de acuerdo a sus posibilidades”, señalaron desde la entidad.
Un importante banco internacional ha revelado que comenzaron con la refinanciación antes de que se alcanzara el pico de mora, estimando que desde enero de 2025 hasta el presente ya han acordado planes con 150.000 clientes, por un monto superior a un billón de pesos y con un préstamo promedio de $7,3 millones. Otro banco de capitales nacionales afirmó haber refinanciado a 120.000 clientes durante el último año.
Fuera del ámbito bancario tradicional, en el sector fintech hay 2,4 millones de deudores con algún grado de irregularidad. Según la Cámara Argentina Fintech, el 90% de ellos tiene acceso a algún plan para regularizar su situación. Curutchet agregó que muchos de tales deudores ya estaban excluidos del sistema bancario formal antes. Con el proceso de refinanciación, se espera que la situación de los deudores se normalice: “Si tuviste un manchón en 2025 o 2026, sigo tu evolución… te vuelvo a prestar”.
El funcionario también se refirió a la alta morosidad de los créditos al consumo en América Latina, señalando que, a pesar de no estar en los mismos niveles actuales, ya no se observa el 2,6% de morosidad que se registraba en 2022. Las cifras de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) indican que Argentina tiene la mayor morosidad de la región y no reflejan un aumento generalizado en América Latina.
En su presentación, Curutchet desestimó la idea de que los argentinos estén “sobreendeudados”, subrayando que el ratio de créditos sobre el PBI es uno de los más bajos a nivel mundial y que acceder a un préstamo debe considerarse un aspecto positivo en cualquier economía.
“Si en la Argentina hay 20 millones de AUH, 20 millones de personas con Plan Trabajar, no tenemos un problema. Pero si hay 20 millones de familias que van con el recibo de sueldo, califican, están dispuestos a laburar y pagar un préstamo, ¿eso sí nos preocupa? Tenemos que cambiar la cabeza y defender los criterios que han permitido en los últimos 200 años que el mundo saliera de la indigencia”, concluyó Curutchet.









