Este cambio se produjo tras más de dos meses de cortes frecuentes en el suministro eléctrico, algunos de los cuales duraron más de 30 horas, afectando a vecinos y comerciantes de al menos 30 edificios y locales. La problemática comenzó el 16 de junio, cuando una cámara subterránea de la distribuidora se inundó y sufrió daños estructurales. Desde ese momento, se instalaron generadores para asegurar el suministro provisionalmente.
Karina Steiner, vecina de la zona, mencionó que las cuadrillas estaban trabajando en el reemplazo del transformador. La intervención fue precedida por un hecho que los residentes consideraron positivo: el viernes recibieron un aviso sobre una interrupción programada del suministro al día siguiente, entre las 8 y las 22, para llevar a cabo las tareas necesarias. Según Steiner, esta fue la primera notificación de este tipo desde el inicio de la situación. El mismo día, una nota había resaltado los problemas que enfrentaban los vecinos.
El sábado, un camión de una empresa contratista llegó al lugar y comenzaron los trabajos en el transformador. Los residentes se mantenían al tanto del avance de las actividades a través de un grupo de mensajería. “Nos dijeron que a la noche Edesur iba a conectar el transformador y tendríamos luz”, relató Steiner, aclarando que la información provenía de sus propias consultas con los operarios.
Hoy, se pudo observar que el generador principal había sido retirado, así como el segundo equipo que había sido colocado en Corrientes. Los vecinos confirmaron que ambos generadores fueron sacados una vez que se activó el nuevo transformador. Según relataron, alrededor de las 20.30 del sábado, Edesur empezó a conectar el transformador a la red, y el suministro se restableció cerca de las 22. “A nosotros nos vino la luz a las 22 y se llevaron los generadores”, comentó Steiner, indicando que, tras semanas de depender de los generadores, el servicio volvió a la normalidad.
Edesur informó que “la red de distribución en la zona ya está normalizada”. Sin embargo, la empresa aún no ha respondido sobre la necesidad de realizar obras en la cámara subterránea afectada, a pesar de que el servicio ha sido regularizado.
Los vecinos se preguntan cuánto tiempo podrían tomar eventuales trabajos en la cámara, si se requerirán reparaciones estructurales, y qué medidas se implementarán para evitar futuras inundaciones. No tienen claridad sobre si la instalación del nuevo transformador resolverá definitivamente el problema.
Antes de la intervención, los residentes habían mencionado que la cámara acumulaba agua y que había dificultades para trabajar en su interior. Edesur había indicado que la inundación fue causada “por razones externas a la compañía” y que los daños estructurales impedían realizar tareas en condiciones seguras.
Por su parte, una empresa de servicios públicos había comunicado que detectó y reparó una avería en una cañería en Corrientes a fines de junio, y que trabajos posteriores en otra cañería y una boca de registro finalizaron el 3 de julio.
Entre las inquietudes de los vecinos se encuentra cómo funcionarán las bombas de achique en la cámara, así como las intervenciones necesarias para evitar acumulaciones relacionadas con las napas y lluvias.
La normalización del servicio por parte de Edesur coincidió con un nuevo reporte de un corte en el suministro en un edificio de la calle Troilo, que ocurrió pocas horas después del retiro de los generadores y la conexión del nuevo transformador. Hasta el momento, no se ha aclarado si esta interrupción está relacionada con las obras realizadas durante el fin de semana.









