La iniciativa, inicialmente compartida a través de redes sociales, surgió como un gesto de agradecimiento al pueblo bangladesí por su apoyo a la Selección Argentina. “¡Bangladesh se lo merece! El sabor que acompaña a los argentinos desde hace generaciones sigue cruzando fronteras. Nuestro querido Mantecol llegó a Bangladesh para conquistar nuevos corazones y compartir la tradición del postre más argentino”, expresó la empresa tras su primera incursión en el continente asiático. Actualmente, la exportación hacia el Cono Sur representa un 10% de su negocio.
Lo que comenzó como una campaña publicitaria se transformó en la clave de ingreso a ese mercado. “Lanzamos la acción durante el Mundial y notamos que hay una oportunidad dado el recibimiento positivo que tuvo. Nuestro equipo comercial regresó hace unos días, justo antes de la final”, afirmó el director de marketing de la compañía familiar, que está dirigida por la tercera generación.
Miguel Zonnaras, actual presidente, es nieto del fundador, Miguel Georgalos, un inmigrante griego que estableció la empresa en 1940. En 2022, la familia recuperó el control de la icónica golosina, devolviéndole su origen nacional tras su venta en 2001 a una multinacional estadounidense, conocida por marcas como Oreo, Milka, Cadbury y Toblerone.
Una vez concluido el Mundial, Mantecol aspira a consolidar su presencia en este mercado, el octavo más poblado del mundo, donde identifica una clara oportunidad no solo por su tamaño, sino también por el fervor que sienten por la Selección y Lionel Messi, lo que convierte a Bangladesh en uno de los países con más simpatizantes argentinos fuera del territorio nacional.
“Son cuatro Argentina. Creemos que podemos alcanzar al menos el 15%. A pesar de los altos costos logísticos debido a la distancia, la estrategia es enfocarse en el volumen. En breve enviaremos el primer contenedor de prueba. Estamos negociando con distribuidores e importadores locales”, explicó Giménez, quien también destacó que buscarán penetrar en supermercados y comercios barriales, dada la fuerte venta callejera en el país.
En Bangladesh, Mantecol ya es conocido, dado que existe una variante similar: el halva, un dulce tradicional del Medio Oriente y el sur de Asia. “Tuvimos que realizar la certificación Halal, que es obligatoria para ingresar al mercado musulmán”, precisó Giménez.
El lanzamiento de Mantecol ha motivado a otras empresas a considerar la posibilidad de ingresar a este mercado. En 2023, se realizó una gira comercial que incluyó reuniones con diversas empresas del sector alimenticio y de productos de consumo.
El embajador argentino, Marcelo Carlos Cesa, desempeñó un papel fundamental en el desembarco de Mantecol en Bangladesh, participando activamente en el proceso.
Cesa asumió su cargo en septiembre de 2023 y ha liderado la reapertura de la embajada argentina en Daca, que estuvo cerrada durante 45 años desde 1978. Tras los festejos por la tercera estrella lograda por la Selección en Qatar 2022, se comprometió a fortalecer las relaciones bilaterales y a expandir el comercio entre ambos países.
Desde su llegada, las exportaciones a Bangladesh se duplicaron, de acuerdo con datos del Indec. En 2022, los envíos alcanzaron los 740 millones de dólares, mientras que en 2025 se prevé que asciendan a 1.470 millones, principalmente por productos del complejo sojero y cerealero: aceite de soja, harina y pellets de soja, maíz y trigo son los artículos principales que compiten en este mercado con los suministros de China, India, Brasil y Estados Unidos.
Por su parte, las importaciones desde Bangladesh se centran en prendas de vestir, textiles y manufacturas de algodón, por lo que el sector argentino ve una oportunidad para aumentar las exportaciones hacia ese país. Aunque no existen cifras oficiales sobre el volumen del mercado de camisetas en Bangladesh, y gran parte opera en la informalidad, una consultora estima que la confección de camisetas en Qatar 2022 generó más de 420 millones de dólares.









