Más allá de mantener viva la ilusión de defender el título obtenido en Qatar 2022, el equipo argentino alcanzó hitos sin precedentes en la historia de la Copa del Mundo. Desde el gol número 3.000 en los torneos hasta nuevas marcas para Messi, la victoria en Atlanta marcará un antes y un después.
Uno de los aspectos más sorprendentes es que Argentina logró, por primera vez, revertir un marcador en un Mundial tras haber estado en desventaja al final del primer tiempo. Este logro nunca había sido posible antes.
La única ocasión similar ocurrió en la semifinal de Italia 1990 contra el país anfitrión, donde también se encontraba perdiendo 1-0 al descanso. En aquel entonces, el encuentro terminó 1-1 y Argentina avanzó a través de penales, aunque oficialmente se registró como un empate.
Además, esta fue la primera vez que el equipo argentino comenzó un partido de Mundial en desventaja desde la histórica derrota 2-1 ante Arabia Saudita en su debut en Qatar 2022.
El cabezazo de Enzo Fernández en el tiempo de descuento no solo concretó el 3-2 final, sino que también marcó un momento histórico: se trató del gol número 3.000 en la historia de las Copas del Mundo.
La remontada además permitió a Argentina igualar un récord significativo: alcanzó los 11 partidos consecutivos anotando al menos dos goles, igualando la marca que Uruguay había logrado entre 1930 y 1954.
El 3-2 dejó también otros registros memorables. Según datos de Opta, cuando Cristian Cuti Romero logró descontar en el minuto 79, el equipo argentino tenía apenas un 0,6% de probabilidades de ganar.
El gol de Enzo Fernández, anotado a los 91 minutos y 55 segundos, se convirtió en el gol más tardío anotado por un futbolista argentino en el tiempo reglamentario de un partido de la Copa del Mundo.
Por si fuera poco, Egipto estableció una marca sin precedentes al convertirse en la primera selección africana en obtener una ventaja de dos goles sobre el campeón vigente en un Mundial, aunque la posterior reacción del conjunto argentino frustró una hazaña que parecía asegurada.
Los récords siguen ampliándose con el nombre de Lionel Messi, quien al jugar contra Egipto alcanzó los 31 partidos en Copas del Mundo, consolidando su posición como el jugador con más participaciones en la historia del torneo.
El capitán argentino también anotó su 21° gol en mundiales, lo que lo mantiene como el máximo goleador histórico de la competencia. Detrás de él se encuentran Kylian Mbappé (19), Miroslav Klose (16), Ronaldo (15) y Gerd Müller junto a Harry Kane (14).
Además, Messi extendió otro récord único al marcar en nueve partidos seguidos del Mundial, una racha sin precedentes. Desde los octavos de final de Qatar 2022, el delantero convirtió en seis encuentros consecutivos de eliminación directa, un logro inédito.
El equipo de Scaloni también amplió sus propias estadísticas. Con la victoria ante Egipto, Argentina llegó a 11 partidos invictos en los Mundiales (con nueve triunfos y dos empates), la racha más prolongada en la historia de la selección en la competencia.
Además, consolidó su dominio sobre selecciones africanas, alcanzando nueve victorias consecutivas en Copas del Mundo y ganando nueve de sus últimos once partidos de eliminación directa, evidenciando su fortaleza en situaciones críticas.
Asimismo, rompió una larga racha: Argentina no había recibido goles en el primer tiempo de un Mundial desde los octavos de final de Rusia 2018 contra Francia, habiendo pasado 11 encuentros en este sentido.
Tras una jornada que parecía concluir con un mal resultado, la Selección logró una remontada memorable y dejó atrás una colección de récords que sitúan a Messi y a la Scaloneta en un lugar de privilegio en la historia de los Mundiales.









