Rosatti Aborda la Institucionalidad y Cuestiona la Judicialización en la Expo EFI
El presidente de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, fue uno de los oradores destacados en el evento Expo EFI, donde puso el foco en la necesidad de fortalecer la institucionalidad en Argentina y lanzó fuertes críticas contra la “creciente judicialización” de los debates políticos, una tendencia que, según advirtió, menoscaba la estabilidad y dilata la concreción de políticas de fondo.
La Constitución como Eje de la Estabilidad
Bajo el lema “Argentina a largo plazo”, Rosatti fue enfático al señalar que la vía más segura para robustecer la institucionalidad es el “volver a la Constitución” y aplicarla y respetarla a “rajatabla”, ya que el texto fundamental “está por encima de todos”. Esta visión no solo abarca aspectos políticos y sociales, sino que el magistrado la extendió al ámbito económico.
Inconstitucionalidad de la Emisión Descontrolada
En una de sus declaraciones más resonantes, Rosatti sostuvo que la emisión incontrolada de moneda, sin respaldo, no solo es una cuestión de política económica, sino una violación directa de la Carta Magna. “Es muy sano entonces que no se emita incontroladamente, pero no por cuestiones económicas o macroeconómica solamente, sino por una cuestión institucional. Porque esto surge de una prohibición explícita de la Constitución Nacional Argentina y la Constitución está arriba de todos nosotros; de los jueces, del Presidente, de los empresarios, de todos”, subrayó.
El presidente de la Corte incluso hizo referencia al artículo 75, inciso 19, que manda al Congreso a “defender el valor de la moneda”, interpretando esto como una prohibición a que la moneda sea “envilecida intrínsecamente”, lo que hace inconstitucional una emisión monetaria sin respaldo.
La Falla Institucional y la Judicialización Excesiva
Rosatti vinculó las “frustraciones históricas en la Argentina respecto de un desarrollo económico sostenido” a “fallas en la institucionalidad”. En este contexto, comparó la dinámica de la Corte Suprema argentina con la de Estados Unidos y resaltó la “creciente judicialización de cualquier conflicto” como un obstáculo principal.
Según el análisis de Rosatti, en Argentina, “los debates… no se clausuran en el circuito político, siempre buscan la judicialización y dentro del sistema judicial buscan llegar a la cima de la pirámide, es decir: a la palabra de la Corte”. Esta dinámica, remarcó, no es propicia para la estabilidad, pues “dilata temporalmente mucho el punto de partida para llevar adelante un programa, una política, un sistema de transformación de la economía o de la macroeconomía.”
El magistrado atribuyó esta conducta a una costumbre muy internalizada en la “sociología argentina” de “cuestionar siempre todo, no darme por conforme nunca con nada, no aceptar palabras intermedias hasta no llegar a la última instancia”. Advirtió que este factor institucional —la judicialización creciente y el “debate interminable”— debe ser tenido en cuenta en cualquier esquema de reforma macroeconómica.
El Rol de los Jueces y la Seguridad Jurídica
El presidente de la Corte hizo hincapié en que la seguridad jurídica, un valor esencial para la inversión y el desarrollo, reside en el acuerdo sobre las reglas de juego. Enfatizó que el centro de la innovación y la discusión de las normas debe ser el Parlamento, no el Poder Judicial.
“Los jueces no son legisladores, interpretan; la interpretación permite modificar en un espacio muy reducido lo que dice una norma, actualizarla… Pero el juez no puede inventar. El juez tiene que aplicar”, sentenció.
Rosatti lamentó que, a menudo, cuando el circuito político no logra las mayorías necesarias en el Parlamento, “después se judicializa para buscar un resultado diferente”. Peor aún, en ausencia de definiciones legislativas, son los jueces quienes, al decidir un caso concreto, terminan generando transformaciones significativas, como ocurrió con leyes como el divorcio o el aborto.
La secuencia ideal, según su criterio, debería ser: “primero conversamos, debatimos, nos escuchamos, votamos y está la ley. Y después la aplica el juez. No al revés.”
La Necesidad de Acatamiento a Fallos de la Corte
Otro punto crucial abordado por Rosatti fue la necesidad de que las decisiones del Máximo Tribunal pongan fin a la discusión jurídica. Expresó su preocupación por el hecho de que, incluso después de un fallo de la Corte, la discusión pueda reavivarse en instancias inferiores, generando una “instancia sin fin”.
En este sentido, celebró que recientes reformas legislativas apunten a que “la decisión de la Corte debe tener acatamiento obligatorio”, tal como lo establece la jurisprudencia, salvo que existan elementos fácticos o argumentos nuevos y pertinentes para cuestionarla.
Finalmente, Rosatti también se refirió al proceso de selección de magistrados, mencionando la intención de “reformular el sistema de selección”, pero reiteró la prohibición constitucional de designar jueces por voto popular y subrayó que la estabilidad del juez se mantiene “mientras dure su buena conducta conforme a lo que dice la Constitución”.
“No estoy diciendo que tiene que haber una ley de convertibilidad. No. Sí que tiene que haber una relación razonable, prudente entre la base monetaria y las reservas. Entre la base monetaria y la fortaleza de la economía”, concluyó.









