De acuerdo con datos del Banco Central, la pareja acumuló consumos que ascienden a 85,1 millones de pesos durante el año mencionado, lo que representa un promedio mensual de 7,1 millones; esta cifra es más del doble del salario bruto que Adorni recibió en ese lapso, que se estimó en 3,5 millones.
El análisis de los registros revela que, entre diciembre de 2023 y marzo de este año, los gastos totales a través de tarjetas alcanzaron los 176 millones de pesos. Todos estos pagos se efectuaron mediante débitos automáticos desde cuentas bancarias, sin ningún tipo de mora, lo que se clasifica como “Situación 1, Normal”.
La investigación judicial se enfoca en averiguar el origen de los fondos que permitieron mantener semejante nivel de gasto, particularmente tras levantarse el secreto fiscal y bancario. Este análisis no se centra en las deudas, sino en los ingresos líquidos que superan ampliamente lo declarado.
El desglose de los gastos indica un notable cambio en el estilo de vida de la pareja desde que Adorni asumió su cargo. Entre los gastos destacados se encuentran 700.000 pesos mensuales en expensas de un country y 800.000 pesos en cuotas escolares, estos últimos fuera del sistema de tarjetas.
Adicionalmente, se observó una variación en el crecimiento de los consumos: mientras los gastos de Adorni disminuyeron en términos reales, los de Angeletti aumentaron en un 21%, concentrando la mayor parte del gasto, incluyendo un pico de 7,8 millones en septiembre de 2025.
Asimismo, Bettina Angeletti modificó su situación fiscal, pasando de ser monotributista a inscribirse como autónoma en IVA y Ganancias, coincidiendo con el aumento de sus erogaciones.
La investigación judicial estima que los gastos totales del matrimonio desde el comienzo del gobierno de Javier Milei superan los 400.000 dólares, considerando desembolsos en efectivo por reformas, transacciones inmobiliarias y viajes. También se han identificado compromisos financieros futuros por aproximadamente 335.000 dólares, relacionados con hipotecas privadas y acuerdos informales, en un contexto donde no se registran préstamos en el sistema bancario formal.
La causa avanza con el cruce de datos patrimoniales para establecer si existe una relación coherente entre el crecimiento económico observado y los ingresos declarados por el entorno familiar.









