La futura Renault Niágara se unirá a la creciente gama de camionetas argentinas, que actualmente cuenta con seis modelos. Recientemente, se han difundido las primeras imágenes camufladas que ocultan los detalles de este nuevo vehículo que estará disponible en el mercado.
Niágara se diferenciará de las demás pick ups producidas en Argentina, ya que no pertenece al segmento D, caracterizado por camionetas medianas con chasis y motores turbodiésel. En su lugar, será un modelo monocasco del segmento C, siendo la primera de su tipo en la industria nacional, con un motor turbonaftero y la posibilidad de ofrecer una versión híbrida en el futuro.
Según un comunicado emitido por la marca, el desarrollo del vehículo se ha llevado a cabo en su totalidad en Latinoamérica, aunque las pruebas se extendieron a diferentes países de la región y hasta Europa.
Carlos Balián, Director de Renault Technology Americas (RTA) en Argentina, expresó: “Renault Niagara está atravesando una de las etapas más importantes de su desarrollo: la validación de ingeniería. Cada kilómetro recorrido y cada hora de ensayo nos permite poner a prueba el vehículo en condiciones reales y extremas, replicando los escenarios más exigentes que encontrarán nuestros clientes en toda Latinoamérica”.
Renault ha informado que se han realizado aproximadamente 800.000 kilómetros de pruebas en diversas geografías de Latinoamérica, incluyendo Argentina, Brasil y Colombia. En total, se han acumulado más de 50.000 horas de ensayo, abarcando desde altitudes elevadas hasta zonas con temperaturas extremas.
Entre las principales pruebas realizadas se encuentran la calibración del motor para condiciones de uso locales, la calibración del Control Electrónico de Estabilidad (ESP), el confort acústico y térmico en situaciones de temperatura extrema, así como el análisis de la robustez de la suspensión, la maniobrabilidad a alta velocidad y la durabilidad de los materiales.
Asimismo, en los Centros de ensayos de Renault en Europa, se llevaron a cabo pruebas relacionadas con las asistencias a la conducción, la seguridad pasiva de los sistemas y la resistencia a la corrosión, entre otras evaluaciones.
Este proyecto surgió durante la pandemia, cuando Luca de Meo asumió como CEO del Renault Group y se planteó la transformación de la histórica planta de Córdoba, donde se fabricaba el Torino, en un hub de vehículos utilitarios livianos. Un año después, tras una visita de De Meo a Argentina, se ratificó la importancia de las pick ups para el mercado local y regional, lo que permitió avanzar en el proyecto, confirmado en mayo de 2024.
Uno de los objetivos de este vehículo es incorporar la propulsión híbrida en versiones futuras, aunque los responsables locales han indicado que esta característica no estará disponible en las primeras versiones. Hace dos años, la marca presentó su proyecto a autoridades del Ministerio de Economía y la Secretaría de Industria, expresando su interés en integrarse al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones en el sector automotriz.
A medida que avanza el tiempo, y ante la dificultad para implementar ciertas complejidades del régimen mencionado, el proyecto sigue progresando con versiones de motor de combustión, programadas para lanzarse en los próximos dos meses. Renault continúa analizando el Régimen de Incentivos como una opción para la segunda fase, que abarcaría la electrificación de la gama de Niágara, teniéndose en cuenta que la Ley de Promoción de la Industria automotriz, que ofrece beneficios hasta 2029, podría modificar las prioridades en el sector con la eliminación de derechos de importación prevista para el próximo año.









