De acuerdo a un informe reciente, la escarapela fue instaurada en 1812 a instancias de Manuel Belgrano durante el Primer Triunvirato. Su principal objetivo era unificar los colores del ejército argentino, crear una distinción frente a los adversarios y fomentar la cohesión nacional entre las Provincias Unidas del Río de la Plata.
En 1935, el Consejo Nacional de Educación designó el 18 de mayo como el Día de la Escarapela, reconociéndola como uno de los emblemas patrios más significativos. Durante este período, los argentinos no solo exhiben la escarapela, sino que también la llevan con orgullo durante la Semana de Mayo, que abarca desde el presente lunes hasta el 25 de mayo, el Día de la Bandera el 20 de junio, y el Día de la Independencia el 9 de julio.
Esta fecha invita a los ciudadanos a reflexionar sobre los valores y principios que fundamentan la nación argentina. La escarapela, símbolo de los primeros días de la independencia, sigue representando unidad y orgullo nacional.
El 13 de febrero de 1812, Manuel Belgrano sugirió la creación de una escarapela nacional, ya que los distintos cuerpos del ejército utilizaban varias insignias. Pocos días después, el 18 de febrero, el Triunvirato, que incluía a Manuel de Sarratea, Juan José Paso y Feliciano A. Chiclana, aprobó la escarapela de las Provincias Unidas del Río de la Plata, en blanco y azul celeste, colores que derivan de la casa borbónica, en referencia al entonces rey Fernando VII, quien se encontraba ausente en España.
Una versión cuenta que estos colores fueron usados por primera vez durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807 por el primer cuerpo de milicias urbanas del Río de la Plata y que posteriormente se hicieron populares entre los criollos. Otra historia sostiene que la escarapela argentina fue vista por primera vez gracias a un grupo de mujeres de Buenos Aires, quienes la llevaron al entrevistarse con el coronel Cornelio de Saavedra, jefe del regimiento de Patricios, el 19 de mayo de 1810.
Con la institución del 18 de mayo como Día de la Escarapela en 1935 y su adición al calendario escolar en 1951, esta fecha se ha convertido en un momento significativo para la celebración de la identidad nacional.









