Los mercados internacionales de carga aérea experimentaron en julio un crecimiento sostenido, impulsado por la reactivación del comercio global, el aumento de la actividad manufacturera y un incremento en los pedidos de exportación, a pesar de enfrentar el desafío de los costos elevados del combustible y un entorno geopolítico complicado. Según informaron fuentes de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la demanda total de carga, medida en toneladas-kilómetro de carga (CTK), mostró un incremento del 3,9 % interanual respecto a julio de 2022, destacándose un crecimiento del 4,7 % en operaciones internacionales. En cuanto a la capacidad de bodega, medida en toneladas-kilómetro de carga disponibles (ACTK), hubo un aumento del 1,7 % en el mismo periodo y una mejora del 1,8 % en el segmento internacional. Esto sugiere que la oferta crece a un ritmo más lento que la demanda, lo que ayuda a mantener los niveles de ocupación y los ingresos en un mercado que ha experimentado varios años de volatilidad. ‘La demanda de carga aérea creció un 3,9 % interanual en julio. Si bien todas las regiones registraron crecimiento, las aerolíneas de Asia-Pacífico, Europa y Norteamérica representaron más del 90 % del aumento total’, comentó la vicepresidenta sénior de Sostenibilidad y economista jefe de IATA, Marie Owens Thomsen. La funcionaria resaltó que las aeronaves de carga dedicadas han fortalecido su participación en el mercado frente al tráfico de carga en bodega, lo cual refleja una demanda en aumento por envíos más grandes o especializados, así como la flexibilidad operativa que brindan estos cargueros para ajustar rutas y frecuencias. El contexto operacional presenta señales cruzadas. El comercio mundial registró un aumento del 7,5 % interanual, lo que favorece el crecimiento de la carga aérea, especialmente en sectores de alto valor agregado, componentes tecnológicos y productos farmacéuticos. Si bien la actividad manufacturera global mostró una leve desaceleración en junio, se mantuvo en terreno expansivo: el Índice de Gerentes de Compras (PMI) de Producción Manufacturera Mundial cayó apenas 0,3 puntos, situándose en 52,7. Al mismo tiempo, el Índice de Nuevos Pedidos de Exportación ascendió a 50,0, su nivel más alto en tres meses. Estos indicadores continúan siendo propicios para la demanda de carga aérea, manteniendo activos los flujos de exportación y cadenas de suministro. Sin embargo, en el ámbito de los costos, la situación es más difícil. En julio, los precios del combustible para aviones aumentaron un 12,2 % intermensual y se situaron 56,9 % por encima del nivel de un año atrás, lo que repercute en los márgenes de las aerolíneas y demanda ajustes en sus redes y tarifas. ‘Las perspectivas de futuro se mantienen en general positivas, respaldadas por la actividad manufacturera, los pedidos de exportación y el comercio mundial. Sin embargo, se requiere un seguimiento cercano del aumento de los precios del combustible, así como de las tensiones geopolíticas y la incertidumbre arancelaria’, advirtió Owens Thomsen. El análisis regional confirma que el crecimiento proviene principalmente de las grandes economías. Las aerolíneas de Asia-Pacífico experimentaron un crecimiento interanual del 4,1 % en la demanda de carga aérea en julio, con un aumento en la capacidad del 3,0 %, impulsadas por el dinamismo en China, Corea y el sudeste asiático, así como en el flujo de componentes electrónicos y bienes de consumo hacia Norteamérica y Europa. En Norteamérica, las aerolíneas lograron el mejor desempeño regional, registrando un crecimiento del 4,8 % en la demanda, mientras que la capacidad disminuyó un 1,5 %, lo que indica una utilización más eficiente de la flota y un aumento en la carga por vuelo. Este comportamiento se asocia al crecimiento del comercio intrarregional y a la consolidación de operaciones de cargueros dedicados en corredores de alto volumen. La demanda de carga aérea en Europa creció un 4,4 % interanual, con una capacidad que aumentó un 1,3 %, impulsada por el tráfico de exportaciones industriales, productos farmacéuticos y bienes de lujo hacia Asia y Norteamérica. Las aerolíneas de Oriente Medio experimentaron un aumento más moderado, del 1,7 % en la demanda, con una capacidad que creció un 4,0 %, en un contexto de reconfiguración de rutas influido por los conflictos regionales. En América Latina y el Caribe, las aerolíneas también presentaron un desempeño positivo, con un aumento del 4,1 % en la demanda y una capacidad que creció 7,0 %, impulsado por la expansión de exportaciones agroindustriales, farmacéuticas y de autopartes, además del reposicionamiento de hubs en México, Brasil y Panamá. En África, la demanda avanzó un 1,1 %, el crecimiento más bajo entre las regiones, aunque la capacidad aumentó un 4,1 %, indicando que la oferta se expande más rápidamente que la demanda, lo que afecta los niveles de ocupación en algunos mercados emergentes. En términos de rutas comerciales, el rendimiento fue heterogéneo. La ruta Asia-Norteamérica registró el mayor crecimiento, seguida por los corredores Europa-Asia y Europa-Norteamérica, beneficiándose del repunte en el comercio de bienes de alto valor y la normalización de las cadenas logísticas tras disrupciones previas. En cambio, las rutas conectadas al Golfo Pérsico continúan siendo impactadas por el conflicto en Oriente Medio, lo que ha generado desvíos en las rutas, ajustes de capacidad y mayor volatilidad en los flujos de carga. De este modo, la carga aérea avanza hacia el segundo semestre de 2026 con perspectivas optimistas, aunque condicionadas: la demanda sigue en ascenso, el comercio se recupera y los cargueros ganan protagonismo. No obstante, el aumento de los costos de combustible, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre en materia arancelaria obligan a las aerolíneas a adoptar estrategias cautas y adaptativas para mantener su rentabilidad en un mercado cada vez más competitivo.









