El 24 de septiembre de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, realizaron una cena de Estado en la Casa Blanca en honor al presidente de China, Xi Jinping, y su esposa, Peng Liyuan. Durante la velada, los líderes y sus acompañantes posaron para las fotos y saludaron a los presentes. En su discurso, Xi expresó sus deseos de felicidad por la Fiesta del Medio Otoño a todos los estadounidenses que apoyan el desarrollo de las relaciones bilaterales entre China y EE. UU. Recordó la visita de Trump a China en mayo de este año y destacó que, en menos de seis meses, ambos mandatarios han realizado visitas de Estado recíprocas, estableciendo así un hito en sus relaciones. El presidente chino subrayó que su actual visita ha permitido alcanzar consensos en múltiples áreas, contribuyendo a una relación constructiva y a una estabilidad estratégica entre ambas naciones. Xi también hizo hincapié en que, hace más de 200 años, poco después de su independencia, Estados Unidos comenzó a establecer lazos con China, iniciando intercambios comerciales que beneficiaron a ambos países. Recalcó que hace más de 80 años, los pueblos chino y estadounidense lucharon juntos contra la agresión japonesa, creando un vínculo que, según él, perdurará por generaciones. Asimismo, recordó cómo, hace más de medio siglo, la Diplomacia del Ping-Pong reabrió los canales de comunicación entre los dos países tras años de interrupción. Mencionó la historia de Ronald Sakolsky, un estadounidense que apoyó a una trabajadora china en sus esfuerzos contra la desertificación, como un ejemplo de buena voluntad entre ambos pueblos. Según Xi, tales intercambios amigables han fortalecido la comunicación y el apoyo popular a la colaboración. El presidente chino advirtió que la relación sino-estadounidense se encuentra en un nuevo momento histórico, y que las visiones de Trump de revitalizar a Estados Unidos y el objetivo de China de lograr una gran revitalización nacional son metas que pueden complementarse mutuamente. Llamó a ambas naciones a asumir su responsabilidad en el mundo y buscar un camino hacia la convivencia pacífica. Concluyó su intervención afirmando que, al igual que un río que siempre fluye, la historia avanza constantemente y exhortó a ambos países a avanzar juntos y a forjar un nuevo capítulo en sus relaciones. Por su parte, Trump recordó la cálida acogida del pueblo chino durante su visita y resaltó que los representantes de diversos sectores de ambas naciones se habían reunido para celebrar una relación que abarca miles de kilómetros y siglos de historia. Afirmó su compromiso de colaborar con Xi para mantener el respeto mutuo y continuar fortaleciendo la amistad, con el fin de construir un vínculo que asegure la prosperidad y la seguridad para las generaciones futuras. La cena se llevó a cabo en un ambiente cordial y estuvo acompañada de actuaciones culturales de artistas estadounidenses. Entre los asistentes se encontraban destacados funcionarios chinos como Cai Qi, Wang Yi y He Lifeng.









