El diplomático explicó que dicho financiamiento podría acelerar las inversiones relacionadas con la licuefacción de gas y potenciar la capacidad exportadora del país. “En los próximos tres a cinco años, vamos a empezar a ver una explosión de exportaciones. Y vamos a empezar a tener en pocos años el problema de Noruega, que es el problema cuando a uno le sobran los dólares”, comentó el embajador.
Oxenford anticipó que los nuevos sectores asociados a la energía podrían generar exportaciones cercanas a los USD 200.000 millones, excluyendo aún los recursos minerales considerados críticos. En esta categoría mencionó el cobre, el litio y otros minerales que Estados Unidos identifica como estratégicos para sus cadenas de suministro.
El embajador relacionó esta expectativa con los proyectos de gas natural licuado, que demandarán la construcción de plantas e infraestructura. Consideró que los resultados comenzarán a hacerse visibles en un lapso de entre tres y cinco años.
La carta de intención del banco de exportaciones e importaciones estadounidense destina USD 6.000 millones a YPF, centrando la atención en el desarrollo de GNL junto a las compañías XRG y ENI. Horacio Marín, presidente y CEO de la empresa estatal, mencionó que la compañía tiene como objetivo superar los USD 30.000 millones anuales en exportaciones para el año 2031.
Además, Marín indicó que YPF está trabajando en un plan adicional de financiamiento con el Exim Bank y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos, conocida como DFC, con el fin de fortalecer el financiamiento de la compañía y mantener su ritmo de inversiones, incluso ante eventuales caídas en los precios internacionales del petróleo.
Según Oxenford, el dato más importante es que Argentina no era elegible para presentar iniciativas ante el Exim Bank hasta febrero, un cambio que atribuye a la actual administración. Afirmó que el acuerdo anunciado representa el mayor del organismo con un país del hemisferio, aunque dejó claro que la carta de intención aún debe llevarse a cabo.
El diplomático definió la relación entre Argentina y Estados Unidos como una asociación enmarcada en el nuevo contexto geopolítico y la reestructuración de las cadenas globales de suministro. Explicó que Washington busca garantizar el acceso a energía y minerales críticos mediante acuerdos con naciones aliadas.
“Estados Unidos está buscando en países amigos”, expresó Oxenford, quien destacó la importancia de Argentina en la estrategia estadounidense hacia el hemisferio occidental. Añadió que esta política posiciona a la región entre las prioridades de la administración norteamericana: “A Estados Unidos también le importa muchísimo la relación con Argentina. Y en este continente, Argentina es el más amigo de los Estados Unidos.”
El embajador observó que la localización de los recursos argentinos se alinea con las necesidades estratégicas de Estados Unidos: litio, cobre y otros minerales vitales para tecnologías emergentes y la transición energética, así como el potencial de Vaca Muerta y los proyectos de exportación de gas.
Dentro de este contexto, mencionó la invitación a Javier Milei al Economic Club de Nueva York, una organización que reúne a líderes políticos y empresarios desde 1907. Según Oxenford, Milei sería el primer presidente argentino en ser convocado por dicha entidad.
Además, calificó como “histórica” la participación de Milei en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde su discurso incluyó cuestionamientos al funcionamiento del organismo, reclamos de soberanía sobre las Islas Malvinas, propuestas de seguridad regional y una postura sobre el desarrollo de la inteligencia artificial.
En referencia a Malvinas, el embajador apuntó que Milei destacó la falta de avances concretos en las resoluciones de Naciones Unidas en los últimos 50 años y expresó que Argentina defenderá sus derechos por medios pacíficos.
Oxenford también aseguró que las críticas de Milei a la ONU no afectan la candidatura de Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, para liderar Naciones Unidas: “No veo contradicción”, sostuvo, añadiendo que Grossi busca implementar reformas en el organismo.
En cuanto a cuestiones tecnológicas, el embajador resaltó que Milei sugirió que los países deben afrontar la inteligencia artificial sin temor. En su interpretación, el Presidente comparó este fenómeno con revoluciones tecnológicas pasadas y enfatizó que Argentina debe aprovechar las oportunidades económicas que se presentan en este sector.
El discurso también reflejó la posición argentina en el ámbito internacional: “Argentina tiene que decidir de qué lado está, y él (Javier Milei) lo señaló muy claramente: estamos con Occidente”. Además, abordó la propuesta Shield of the Americas, una iniciativa regional de seguridad que incluye la lucha contra el crimen transnacional y el narcotráfico.
Por último, en relación a la agenda presidencial en Nueva York, Oxenford confirmó que había reuniones programadas con funcionarios estadounidenses, aunque se abstuvo de proporcionar detalles hasta que fueran anunciados oficialmente.









