Con múltiples decretos, el presidente Javier Milei continúa reformando el Estado y destinando fondos sin restricción para cumplir con su visión. Una de sus últimas medidas implica la creación de un Estatuto para el Personal de la Secretaría de Inteligencia de Estado, con el objetivo de “profesionalizar” a los agentes que trabajan en esta área. Este proyecto parece buscar un modelo similar al de agencias como la CIA y Homeland Security, con la intención de que el personal esté compuesto por, según se ha informado, “los mejores perfiles, despolitizados” y “preparados para defender los intereses de la República Argentina”. Recientemente, el Gobierno también incrementó el presupuesto de la Secretaría de Inteligencia de Estado mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia anunciado por Milei durante una cadena nacional el 3 de septiembre, donde se abordó la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. En julio, se emitió el DNU 594/2026, el cual aumentó en $ 49.261 millones el presupuesto de la Secretaría, de los cuales $ 7.466 millones estaban destinados a gastos reservados. Con la incorporación de $ 30.519 millones en este nuevo ajuste, el total de las últimas modificaciones asciende a aproximadamente $79.780 millones en menos de dos meses. El Secretario de Inteligencia de Estado, Cristian Auguadra, comentó: “Vamos a crear el Cuerpo de Inteligencia de la Nación conformado por los mejores perfiles de Argentina. Una reforma estructural para sentar las bases de este Cuerpo profesional, moderno y al servicio permanente de los intereses de los argentinos”. La implementación de este nuevo estatuto iniciará el 1 de enero de 2027. Sin embargo, los anuncios no obligarán al personal actual a reingresar ni significarán un reinicio de las carreras; la SIDE “aprobará un régimen de transición que reconocerá años de servicio, formación y antecedentes”. Parece ser que, a diferencia de otras áreas de la administración estatal, la calidad institucional que el Gobierno ha desestimado desde el comienzo de su gestión no aplicaría para los empleados de la SIDE. El nuevo Estatuto prevé “estabilidad para el personal de planta permanente, remuneración, capacitación, licencias, asistencia social, jubilación, ascensos, igualdad de oportunidades y mecanismos de reclamo”. Desde el oficialismo argumentan que este decreto es necesario porque “durante décadas” los servicios de Inteligencia han padecido “las consecuencias de la improvisación, la degradación institucional y la ausencia de una política a largo plazo”. Auguadra ha subrayado que la reconstrucción del Sistema de Inteligencia Nacional no se limita a la modernización de estructuras, sino que también busca recuperar una capacidad esencial del Estado argentino. En este contexto, explicó que el proceso empezará con la selección de hombres y mujeres competentes, íntegros y altamente capacitados. “La República Argentina vuelve a construir una Inteligencia de Estado a la altura de su historia, de sus desafíos y de su futuro”, concluyó.









