El entrenador ha reiterado su disposición para realizar cambios tanto entre partidos como durante ellos. Ante Atlético Tucumán, tras un comienzo exigente en los primeros 25 minutos, reconoció que su alineación inicial en un 4-3-3 ofensivo, no resultó adecuada frente a un rival que mostró eficacia en los contraataques. A pesar de que Lautaro Díaz fue uno de los pocos jugadores aplaudidos al ser reemplazado, Vojvoda decidió sustituirlo y dejó en el banco a Zaracho y Lódico.
Luego del penal atajado por Cambeses a Leandro Díaz y el gol exquisito de Lautaro Godoy a los 24 minutos, la hinchada, que ya silbaba y coreaba “la camiseta de Racing se tiene que transpirar…”, presionó al entrenador a realizar modificaciones. Así, se enviaron a la cancha a Zaracho y Lódico, sacando a Ortegoza, amonestado tras cometer el penal, y a Miljevic, quien no mostró suficiente desempeño para justificar su permanencia en el campo.
A pesar del ambiente tenso, Racing intentó revertir un partido que comenzó complicado. Destacable fue el desempeño del arquero Facundo Cambeses, quien atajó su tercer penal consecutivo, sumando un total de 6 de 7 en tiempo regular desde su llegada a Avellaneda. También se mencionó la actuación del árbitro Pablo Echavarría, quien, tras un contacto entre Ortegoza y Galván, esperó por el VAR antes de sancionar el penal, lo que generó dudas sobre si no había advertido la falta o estaba esperando la confirmación tecnológica.
Los cambios realizados por el entrenador lograron equilibrar el juego, antes dominado por Atlético Tucumán, que contó con los activos Nicola y Laméndola, controlando el juego con celeridad. Esta igualdad se mantuvo en la segunda parte, tras una conversación intensa en el vestuario, en la que Marcos Rojo expresó su vergüenza por la situación del equipo. La visita, por su parte, adoptó una postura más defensiva, optando por una línea de cinco para proteger el resultado, limitando sus posibilidades de contraataques.
De a poco, impulsados por un destacado juego de Zaracho y después de Vergara, Racing comenzó a generar chances de empate. Primero, Lódico produjo un remate débil que Ingolotti contuvo; luego, un cabezazo de Maravilla Martínez fue también señalado por el arquero. Finalmente, a los 26 minutos, tras un centro y varios rechazos, Leonel Pérez logró igualar el marcador.
Con el objetivo de conseguir la victoria, Racing mantuvo la presión sobre el equipo tucumano, hasta que, en el cierre del encuentro, el gol del triunfo llegó a través de un pase de Compagnucci para Ruiz Rodríguez, quien se encontró habilitado por el VAR.
En el Cilindro, la afición no podía creer la celebración de los visitantes.









