Durante dos días, se reconstruyó el crimen con el testimonio de diferentes testigos y pruebas presentadas. El fiscal Vladimir Glinka solicitó 18 años de prisión para el acusado, desechando la teoría de legítima defensa que sostenía Silvero. “Lo atacó de espaldas. Fue cobarde y traicionero”, enfatizó el fiscal.
El proceso judicial ha despertado interés en el barrio Niño Perdido, donde ambos acusados trabajaban como albañiles y habitualmente consumían bebidas alcohólicas y drogas. El incidente tuvo lugar en noviembre de 2021, a raíz de una discusión por una deuda de 500 pesos. Según la investigación, Silvero abordó a Duarte Vázquez para exigir el pago. Ante la negativa del joven, la situación escaló, culminando en un ataque con un cuchillo. Las evidencias recopiladas por el Tribunal Penal Uno de Posadas indican que la víctima recibió al menos ocho puñaladas, la mayoría en la espalda, lo que sugiere que no se trató de un enfrentamiento directo.
“Decir que fue en legítima defensa es lo más fácil, considerando que encontramos a la víctima prácticamente como un colador por la cantidad de puñaladas que recibió”, argumentó Glinka. Testimonios cruciales respaldaron la versión de la acusación. Un vecino, Oscar Esteche, quien tenía una relación con la madre de Silvero, identificó al acusado como el portador del cuchillo, contradiciendo así la defensa.
Asimismo, la ex pareja de Silvero cambió su relato y afirmó: “Al fin pude decir la verdad, que era Silvero el que tenía el cuchillo”. Esta nueva declaración socavó uno de los principales argumentos de la defensa y fortaleció la acusación en cuanto a la autoría del ataque. Además, los informes forenses indicaron que no se encontraron lesiones en el acusado que sugirieran un intento de defensa.
La reconstrucción de los hechos sugiere que el crimen ocurrió poco después de las 13 horas del 21 de noviembre de 2021. Posterior al ataque, Silvero se dio a la fuga y fue encontrado horas más tarde oculto entre malezas. La defensa, liderada por Miguel Ángel Varela, argumentó que el acusado actuó bajo amenaza y en defensa propia.
El abogado también se apoyó en los resultados de los análisis toxicológicos, sugiriendo que la víctima se hallaba bajo efectos de drogas y en estado agresivo. Sin embargo, peritas bioquímicas de la fiscalía afirmaron que la presencia de metabolitos de cocaína en la víctima indicaba un consumo previo, y no inmediato al momento del ataque.
El caso avanzó a juicio oral tras el rechazo de Silvero a un acuerdo abreviado. El Tribunal Penal Uno de Posadas, conformado por los jueces Viviana Cukla, Gustavo Bernie y Carla Freitag, ha escuchado a más de diez testigos, incluyendo peritos y efectivos policiales que participaron en la investigación. La acusación formal es por homicidio agravado por alevosía. Además, la fiscalía ha solicitado que el acusado reciba tratamiento por consumos problemáticos.
El fiscal destacó la conducta de Silvero en el barrio, describiéndolo como alguien que solía intimidar a otros para cobrar deudas por venta de drogas. “Dejó de ser abstracta la inseguridad del barrio: él era la inseguridad del barrio. Les pido, jueces, que hagan justicia y piensen en eso”, enfatizó Glinka.
Este jueves, la defensa presentará sus alegatos. Posteriormente, se comunicará la sentencia. Aunque se pidieron 18 años de prisión, siendo considerado un homicidio agravado, la pena podría ascender hasta 25 años.









