Sin embargo, este análisis también reveló una “sorpresa”. Elaborado por la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero para las Investigaciones (DAFI), el documento proporcionó nueva información acerca del ex funcionario en el terreno de las criptomonedas, un área nebulosa de su patrimonio y un tema delicado para el Gobierno debido al impacto del caso $LIBRA.
La investigación ya había apuntado hacia las criptomonedas. Este capítulo surgió al recibir las primeras respuestas de las plataformas digitales, que revelaron operaciones que previamente no estaban bajo la supervisión judicial.
Siempre se manejó con un alto grado de secreto. Los investigadores han delineado una red que conecta cuentas vinculadas a Adorni, a través de las cuales se habrían transaccionado aproximadamente 100.000 dólares, de acuerdo a una fuente que tuvo acceso a la información.
Con el nuevo informe de la DAFI, el panorama se ha ampliado. Así, cuando se reanude la actividad en Comodoro Py tras la feria invernal dentro de dos semanas, el fiscal citará a Adorni para que brinde las primeras explicaciones judiciales, con un capítulo especial enfocado en el dinero digital, del cual el ex funcionario deberá rendir cuentas para evitar ser llamado a indagatoria.
El informe que llegó a la fiscalía juega un rol crucial en la evolución de la causa. Es fundamentalmente un resumen contable de toda la información que los investigadores han recolectado en el expediente.
Incluye detalles sobre consumos, escrituras, remodelaciones, facturas, viajes, movimientos bancarios, préstamos y gastos en efectivo, entre otros aspectos integrados en los últimos meses.
La labor de la DAFI consistió en organizar esta información, contrastarla con los ingresos reportados por Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, y determinar si el crecimiento de sus activos y su nivel de gastos podían explicarse mediante sus ingresos declarados.
Pollicita ha estado ajustando las pautas de trabajo junto a la DAFI, solicitando la incorporación de nuevas respuestas que llegaban al expediente. Así, el informe también incluye información proporcionada por dos plataformas de criptomonedas, Binance y Lemon, donde Adorni reconoció tener cuentas al modificar retroactivamente sus declaraciones juradas en medio de la investigación.
En una entrevista, Adorni indicó que el cambio más significativo en estos registros se debió a la inclusión de aproximadamente “500.000 dólares”, 200.000 de los cuales correspondían a un ahorro no declarado y 300.000 a ganancias de una inversión temprana en Bitcoin, el activo de referencia en el mercado de criptomonedas y uno de los que más ha crecido en la última década.
Este ajuste en su declaración jurada se tradujo en la inclusión de 565.000 dólares al inicio de 2023, bajo el concepto de “venta de activos”. Sin embargo, la documentación presentada ante la Oficina Anticorrupción no demuestra que estos fondos provengan de la venta de Bitcoin.
Adorni sí detalló tres posiciones en criptoactivos al cierre de ese año: una por 11.019 dólares, otra por 2.605 y otra por 1.069. En total, esto suma 14.695 dólares en moneda digital, que al tipo de cambio oficial de la AFIP utilizado en su declaración -$805,45- equivalen a $11.836.386.
Al finalizar el año 2024, las criptomonedas ya no aparecen en su lista de activos declarados. En sus declaraciones, el punto central que explica parte de los consumos del ex funcionario son los 565.000 dólares por “venta de activos” incorporados en 2023, que le permitieron restablecer, al menos de manera numérica, el equilibrio entre ingresos y egresos.
Las fotografías de las declaraciones juradas de 2024 y 2025 muestran que ese efectivo fue disminuyendo año tras año. Al final de su primer año en la gestión pública, los 565.000 dólares se redujeron a 513.000. Durante 2024, la tenencia volvió a caer hasta los 388.961 dólares.
En 2025, el monto se recortó nuevamente, quedando en 209.961 dólares. Según sus propias declaraciones, Adorni podría haber utilizado 355.038 de los 565.000 dólares que incorporó en la rectificación de 2023.









