El incidente ocurrió el pasado martes, cuando Ruiz acudió al recinto para obtener información sobre cómo debían abonar los vendedores el derecho de instalación en el evento, que se llevará a cabo en el antiguo predio de una fábrica de alpargatas. La discusión se intensificó rápidamente, y Lemos, quien pertenece al mismo espacio político que el intendente, le propinó golpes en la cabeza y la oreja. Ruiz relató: “En la reunión se discutió esto y él intervino con una trompada. Yo me quedé y el debate continuó y se aprobó. Cuando vi que estaba sangrando, me retiré del lugar para hacerme atender”.
El trasfondo de la disputa se centraba en una ordenanza que estipulaba que los puesteros debían pagar el canon antes del viernes a las 13 horas. Ruiz se mostró en desacuerdo, argumentando que “los puesteros no van a ir un día antes a pagar; pagan el mismo día que se hace la jineteada”. Afirmó que, por lo general, nadie se presenta específicamente para este trámite, sino que lo hacen a medida que se instalan en el predio.
Posteriormente a la agresión, el intendente presentó una denuncia por lesiones en la comisaría local y se sometió a una revisión médica. Contó: “Recibí atención médica y me hice una placa. Me duele la parte del ojo y voy a hacerme otro estudio”. Por su parte, Lemos también interpuso su propia denuncia, lo que ha llevado a que ambos casos queden cruzados judicialmente.
El intendente expuso que la raíz del conflicto está relacionada con la organización del evento: “Lo que me da bronca son los cuestionamientos. Saqué a licitación la doma, no pusimos plata del municipio para no tener compromiso, porque no podemos gastar y no sabemos si la vamos a recuperar”. Al respecto, consideró que la situación era evitable: “Es una situación lamentable, no valía la pena. No estábamos tratando un tema complicado ni mucho menos”. Reflexionó: “Con el perdón de la palabra, fue una boludez”.
Mientras tanto, el Concejo Deliberante continuó con el debate y eventualmente aprobó la ordenanza que habilita al Ejecutivo municipal a reajustar los montos que deberán abonar los puesteros. Las investigaciones policiales sobre ambos incidentes están en marcha para esclarecer lo sucedido y establecer las responsabilidades pertinentes.
En otro incidente reciente, Clarisa Armando, concejal del PRO en Villa Gesell, fue víctima de agresiones físicas en una sesión que terminó en violencia. Ediles de la oposición al intendente Gustavo Barrera sufrieron ataques luego de votar en contra del presupuesto municipal para 2026. Este episodio fue documentado en videos que se difundieron en redes sociales, provocando la condena inmediata del PRO y de La Libertad Avanza.
Armando compartió en Radio Rivadavia que la discusión se desarrolló en un ambiente de alta tensión, instigada por el intendente, funcionarios y el sindicato de camioneros. La oposición al presupuesto fue el detonante de las agresiones. “Primero dentro del recinto y después cuando tuvimos que salir. Tuve que salir a acompañar a una de las concejales que se descompensó y necesitó asistencia médica, nos atacaron físicamente, no solo a nosotras, sino también al personal sanitario que había acudido para ayudar a la concejal”, narró Armando.









