En una entrevista televisiva, el gobernador destacó que se implementó un amplio operativo de seguridad y se asumió el compromiso de garantizar que este evento, que reuniría a miles de personas, se llevara a cabo de forma adecuada, especialmente considerando la magnitud de la comunidad de seguidores del artista.
Kicillof también expresó su agradecimiento al intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, con quien discutió y acordó que el homenaje debía desarrollarse “con tranquilidad”, al tiempo que extendió su gratitud a los Bomberos de la provincia, a Defensa Civil y a la Cruz Roja. “Esta situación viene a refutar los prejuicios que criminalizan toda manifestación en grupo”, apuntó el mandatario en C5N.
“Este es un fenómeno que, incluso, trasciende a los aficionados. No solo por su talento, sino también por su posicionamiento, por sus actitudes que resultaron ser enormemente disruptivas y simbólicas en momentos difíciles. Esto se vincula, como siempre, con el presente y con lo que ocurre en estos días. Definitivamente, eso aporta otra dimensión a la inmensa movilización que tuvo lugar hoy para despedir a un ídolo popular”, manifestó Kicillof.
Asimismo, subrayó que la negativa por parte de la Ciudad de Buenos Aires y del Gobierno Nacional para permitir el velorio en esa jurisdicción “también intensificó el sentido de responsabilidad”, enfatizando la necesidad de desafiar la idea de que “cuando se concentra mucha gente, hay que disolverla” o imponer ciertos “protocolos”: “Hubo una respuesta de conciencia, de una comunidad organizada”, añadió.
“Estamos hablando de un grupo que históricamente ha tenido, a pesar de su trayectoria y los eventos conocidos, el pogo más grande del mundo, y eso, en cualquier lugar, se podría pensar que termina en peleas, pero nunca ha sido así. Observa que nunca ha sucedido de esa manera”, enfatizó.
Finalmente, Kicillof agradeció la colaboración y el trabajo de los especialistas en espectáculos deportivos de la provincia, quienes aseguraron la correcta realización de esta despedida, ya que se organizó todo “para que la gente pueda hacer lo que más quería hacer”.
“Es importante destacar que esto es un comportamiento de nuestro pueblo, de nuestra sociedad, de nuestra cultura… y que refuta la idea de conflicto, especialmente en los sectores vinculados al rock y a la juventud. Todo eso que se presenta como un prejuicio se evidenció como una refutación en tiempo real, material y en la práctica, de esa noción que criminaliza toda forma de manifestación”, concluyó el gobernador.









