Detalles sobre este memorándum han sido divulgados a través de medios estadounidenses, como NBC, y señalan que no se puede establecer una relación directa entre las vacunas y los decesos mencionados. En el informe se indica que cinco muertes fueron “posiblemente” ligadas a las vacunas, y que dos fueron “probablemente” relacionadas. Anteriormente, el exdirector de vacunas de la FDA, Vinay Prasad, había asociado directamente estas muertes infantiles con la vacuna contra el Covid, sin proporcionar un respaldo detallado. Los hallazgos en cuestión datan del 5 de diciembre de 2025.
Según los datos del informe, ninguna muerte pudo considerarse “seguramente” vinculada a las vacunas del Covid. Para el 14 de agosto de 2025, más de 95 millones de dosis de la vacuna de Pfizer y más de 42 millones de la de Moderna habían sido administradas a niños menores de 12 años en el país.
Las declaraciones de Prasad fueron utilizadas para justificar cambios propuestos en el proceso de revisión de vacunas por la FDA. La información que se divulgó en diciembre de 2025 también apoyó la propuesta del secretario de Salud de EE.UU., Robert Kennedy Jr., de cesar la recomendación del uso de la vacuna Covid en niños y mujeres embarazadas.
La nueva información fue revelada a través de una carta que el senador republicano Ron Johnson envió a Kennedy Jr., pidiendo más datos sobre los efectos adversos de la vacuna en niños para promover la transparencia en relación con la seguridad de la misma. Según el contenido de la misiva, Johnson presume que existen más evidencias que las que él aporta, pero que no están siendo divulgadas.
“Sugerir que hubo una gran cantidad de niños muertos a causa de la vacuna, en mi opinión, va más allá de lo que parece indicar la evidencia en este informe. No hay forma de estar seguros, a menos que encontremos algún marcador específico de la vacuna”, declaró Jesse Goodman, excientífico jefe de la FDA y especialista en enfermedades infecciosas en el Centro Médico de la Universidad de Georgetown. Aunque reconoció la posibilidad de que algunas muertes puedan estar asociadas a la vacuna.
El documento sostiene que la FDA revisó 96 reportes de muertes infantiles reportados al Sistema de Notificación de Eventos Adversos a las Vacunas (VAERS), que permite a médicos y pacientes informar sobre efectos adversos tras la vacunación. Sin embargo, estos reportes no implican que la vacuna haya sido la causante del problema.
Tras la revisión, la FDA concluyó que no se pudo determinar con certeza si alguno de los casos estaba relacionado con la vacunación contra el Covid, lo que contrasta con la visión presentada por Prasad. En muchos casos, los efectos adversos estaban asociados con indicadores de miocarditis.
El informe explica que la diferencia entre lo posible y lo cierto es que “los casos posibles también podrían explicarse por causas alternativas”. Las clasificaciones se establecieron de acuerdo con los criterios de la Organización Mundial de la Salud, que determina que en los casos “posibles”, “puede haber otra explicación igualmente probable para el evento”, mientras que los casos “probables” no son atribuidos a causas alternativas, pero “no se puede descartar” una posible causa externa.
Ofer Levy, director del Programa de Vacunas de Precisión en el Hospital Infantil de Boston, discutió sobre las posibles causas de la miocarditis en niños. Afirmó que el riesgo de miocarditis por la vacunación contra el Covid se estima en hasta 100 casos por cada millón de dosis. Sin embargo, enfatizó que las infecciones son la principal causa de esta inflamación cardíaca, indicando que “existe una variedad de infecciones comunes, principalmente virales, que pueden desencadenar este tipo de inflamación del corazón”, incluyendo virus como el Covid, el herpesvirus humano 6 y el parvovirus B19, así como diversas infecciones bacterianas y fúngicas.








