El jefe de gobierno ratificó su giro a la derecha de los últimos meses; reivindicó la política de desalojos y la eliminación de la intermediación de la asistencia social; el desafío de resistir a La Libertad Avanza
l jefe de gobierno, Jorge Macri, encabezó hoy la apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura porteña. En su discurso, buscó ratificar el rumbo que adoptó en las últimas semanas de mayor control del espacio público, alivio fiscal y orden de las cuentas públicas para resistir el avance de la La Libertad Avanza.
Además de los legisladores porteños y funcionarios del gobierno de la ciudad, también se presentó a la apertura de sesiones el diputado nacional Cristian Ritondo, que preside el bloque de Pro en la Cámara de Diputados y conduce la filial bonaerense del partido.
“La ciudad del caos, del desorden y del vale todo se terminó. La inmensa mayoría de los porteños sigue eligiendo más libertad y más orden”, arrancó el mandatario de Pro, que optó por un discurso ameno hacia el oficialismo nacional, pero más confrontativo con el peronismo y en particular con Axel Kicillof. “Voy a luchar contra los enemigos del estilo de vida de los porteños que queremos vivir tranquilos, con progreso y en paz. No queremos vivir como en lo peor del conurbano”.
Durante la ceremonia de apertura, Macri buscó capitalizar sus últimas políticas orientadas a apuntalar una agenda de orden y control del espacio público, los ejes con los que buscará ir por la reelección en 2027. “Vine a dar las discusiones incómodas porque gobernar es decidir. Decidimos terminar con los piquetes y acampes para que los porteños y los que vienen todos los días puedan circular, ir a estudiar, trabajar o pasear libremente”, aseguró.
En este sentido, reivindicó el trabajo de la Policía de la Ciudad y la Justicia para avanzar con los desalojos de propiedades usurpadas en la ciudad -el sábado habría avanzado con la recuperación número 600- y celebró los avances del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat para terminar con la intermediación de la asistencia social.
En las últimas semanas, el titular de Pro en la ciudad salió cruce de Juan Grabois, al que vinculó con organizaciones sociales a cargo de “comedores fantasmas” en los que encontraron irregularidades en la entrega de raciones de comida. Esta mañana, evitó mencionarlo -en especial luego de que el dirigente social adelantara que avanzaría con una denuncia penal por “falsa imputación de delitos”-, pero sí arremetió contra otro dirigente del PJ: el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
“El dato es bien claro: siete de cada 10 personas que están en la calle vienen del conurbano. Por eso le pedimos al gobernador Axel Kicillof que se haga cargo. Este no es un tema para mirar para otro lado”, puntualizó el alcalde. En el bloque peronista -la primera minoría de la cámara, con 20 legisladores- suelen cuestionar el déficit de políticas sociales en la ciudad.
Así, el jefe de gobierno ratificaba el perfil de mano dura que buscó instalar a principios de año para hacer frente a los embates del oficialismo nacional, que ostenta la segunda minoría y promete presionar por derecha a Pro en su tradicional bastión. “Orden es progreso. A la Ciudad de Buenos Aires no se viene a delinquir ni hacer destrozos”, sostuvo Macri.
La semana pasada, Pilar Ramírez, alfil de Karina Milei en el distrito, se reunió con el jefe de Gabinete nacional Manuel Adorni, para acordar 66 propuestas que llevarán a la Legislatura local. Entre otras iniciativas, LLA busca avanzar con la eliminación de la pauta oficial en el distrito, la simplificación de trámites y el endurecimiento de las penas contra trapitos.
Esta mañana, el jefe de gobierno volvió sobre esa misma agenda: recordó los avances en materia simplificación burocrática y pidió a los bloques opositores que acompañen su proyecto sobre cuidacoches. “Voy a luchar para que nadie tenga la posibilidad de arruinarle el día a ningún vecino extorsionándolo para estacionar. Señores legisladores, les pido que aprueben la Ley Antitrapitos que envié oportunamente. Necesitamos aumentar las penas y terminar con esta mafia de delincuentes”, planteó.
La semana pasada, el dirigente de Pro había anunciado una baja de alrededor de 30% en el nivel de delito de la ciudad, una cifra que no dejan de matizar en la oposición. “Los homicidios solo bajaron en los barrios populares, pero el narcomenudeo que es el problema más grande ni siquiera lo mide el mapa del delito”, planteó Claudia Neira, presidenta de bloque peronista en el parlamento local, al término de la apertura de sesiones. “En seguridad se optó por un perfil de falso Bukele que no alcanza para resolver los problemas concretos de seguridad”, continuó.








