Este espacio no solo facilita el movimiento cotidiano, sino que también se considera fundamental para prevenir el estancamiento de la energía en uno de los espacios más relevantes del hogar. Desde una perspectiva pragmática, esta distancia permite desplazar las sillas y desplazarse de manera cómoda, evitando incomodidades durante las comidas.
De acuerdo con el Feng Shui, un comedor que cuente con una buena circulación proporciona una mayor sensación de armonía y optimiza los encuentros familiares en torno a la mesa. Por ello, es recomendable medir cuidadosamente el ambiente antes de optar por un modelo de mesa grande, priorizando siempre el espacio destinado a la circulación.
Este enfoque tiende a favorecer las mesas redondas u ovaladas, ya que sus formas sin esquinas marcadas permiten un flujo más fluido en el entorno y aseguran una distribución más equitativa entre los comensales. En caso de elegir una mesa rectangular o cuadrada, se sugiere optar por modelos que tengan las esquinas redondeadas cuando sea posible.
También se preferirán materiales como la madera para la mesa, ya que el vidrio, en el contexto del Feng Shui, puede evocar fragilidad. La madera, en contraste, aporta equilibrio y calidez al ambiente del comedor.
Siempre que las dimensiones del espacio lo permitan, es recomendable que la mesa no esté pegada a una pared y que los comensales puedan disfrutar de una vista amplia del entorno, incluyendo la entrada del comedor. En ambientes donde el comedor esté integrado con el living, no es necesario erigir divisiones, aunque algunos elementos visuales pueden ayudar a definir el área.
La iluminación también juega un papel crucial en el Feng Shui. Se sugiere el uso de luz cálida para crear un ambiente acogedor durante las comidas. La altura recomendada para la lámpara que cuelga sobre la mesa oscila entre 70 y 90 centímetros, lo que asegura una iluminación adecuada sin deslumbrar a los comensales.
Para lograr un comedor sereno, esta filosofía aboga por el uso de materiales naturales y una decoración libre de excesos.
Además, el Feng Shui también considera que un espejo que refleje la mesa puede simbolizar la abundancia en el hogar, siempre que contribuya a mantener una atmósfera general de orden y equilibrio.









