El proyecto brindará detalles sobre los supuestos que fundamentaron la elaboración del presupuesto para 2027. La inflación, la actividad económica, los ingresos del Estado, el saldo fiscal y la cotización del dólar son aspectos clave que se analizarán. Con las elecciones programadas para el próximo año, se anticipa atención hacia la estimación oficial del tipo de cambio para diciembre y hacia las posibles medidas fiscales que el Gobierno proponga para asegurar el equilibrio en las cuentas públicas.
A diferencia de sus presentaciones anteriores, Milei no estará presente en el Congreso para presentar el Presupuesto esta vez. El presidente sostuvo el lunes una reunión con su gabinete, aunque no se discutieron en profundidad los detalles del proyecto, según se ha informado. El análisis detallado de las cifras quedará previsto para una reunión política programada antes de la entrega formal del documento en la Cámara baja.
Tras las dificultades que experimentó el Gobierno este año para controlar el Índice de Precios al Consumidor (IPC), hay incertidumbre sobre las proyecciones de inflación para el próximo año. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, la mediana de las respuestas prevé una inflación del 20,5% para 2027, una cifra que representa una desaceleración considerable respecto al 30% esperado para 2026.
La consultora C&T Asesores Económicos estima que la inflación para el año próximo será inferior al 20%, mientras que Invecq la fija en un 22%. Ambas proyecciones apuntan a una desaceleración con respecto a la prevista para 2026, aunque las cifras exactas del indicador presentan variaciones entre las consultoras.
El presupuesto también revelará la proyección del tipo de cambio a fines de 2027, un dato que suscitará particular interés debido a que el próximo año habrá elecciones y los ciudadanos tienden a dolarizar sus ahorros en contextos electorales. Esta cotización formará parte de las variables macroeconómicas que acompañan las estimaciones de inflación, actividad económica, recaudación y resultado fiscal.
El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló que 2027 no reflejará la dinámica electoral habitual en el ámbito cambiario, al menos no de la misma manera que en los comicios legislativos de 2025. Esto se debe a los respaldos como el swap entre Estados Unidos y China y una mayor adquisición de reservas por parte del Banco Central. Sin embargo, el mercado está expectante por conocer la proyección oficial del tipo de cambio.
En cuanto a la actividad económica, el REM proyecta un crecimiento del PBI del 2,9% para 2027, superior al 2,1% esperado para 2026, lo que sugiere una aceleración en el crecimiento económico. Esta evolución del producto es fundamental, ya que está vinculada a los ingresos fiscales que el Estado espera recaudar y a la disponibilidad general de recursos para el siguiente ejercicio.
C&T Asesores Económicos ofrece una estimación más optimista, proyectando un aumento del PBI del 3,4% para 2027, mientras que Invecq lo estima en un 2,5%. Esta disparidad en las proyecciones pone de manifiesto la diversidad de expectativas en el sector privado, aunque todas coinciden en anticipar una expansión de la actividad durante el año electoral.
Los datos oficiales sobre el crecimiento serán cruciales para interpretar las proyecciones de recaudación que acompañarán el presupuesto. Un mayor crecimiento puede impactar positivamente en las expectativas de ingresos públicos, que también dependen de las estimaciones inflacionarias.
El resultado del Sector Público Nacional (SPN) será otro aspecto que deberá ser precisado en el proyecto oficial. El REM estima que el SPN alcanzará los 18,4 billones de pesos en 2027, comparado con los 15,4 billones proyectados para este año, lo que implica una diferencia nominal de 3 billones.
La estimación del resultado fiscal adquiere más relevancia dado que el proyecto podría incluir el mecanismo de shutdown mencionado por Milei. Dicho mecanismo vincularía la continuidad de un déficit fiscal durante varios meses con la aplicación de restricciones automáticas sobre actividades estatales, gastos, contratos, incorporaciones de personal y transferencias discrecionales a las provincias. El texto que se enviará al Congreso permitirá clarificar si esta iniciativa se incluirá en el presupuesto o si se optará por otro trámite legislativo.
Durante la cadena nacional, Milei explicó que el shutdown buscaría establecer consecuencias automáticas si el déficit fiscal se mantiene por varios meses. El Presidente argumentó que el Congreso tendría algunas semanas para equilibrar las cuentas; de no lograrlo, el shutdown se activaría. Milei sostuvo que los políticos no enfrentan las consecuencias de los desajustes y que “este proyecto hará que quienes las generan finalmente asuman la responsabilidad”.
Milei aclaró que, durante la vigencia del shutdown, se suspenderían actividades no esenciales del Estado, se congelarían nuevos gastos y no se adjudicarían contratos, además de prohibir la incorporación de personal y detener las transferencias discrecionales a las provincias. También se interrumpirían los salarios del presidente, vicepresidente, senadores, diputados, ministros, secretarios y subsecretarios, quienes no recibirían “un solo peso de sueldo” mientras el mecanismo esté activo.
En la misma cadena nacional, Milei declaró que la eventual ley de shutdown prevería excepciones para ciertas funciones y prestaciones estatales, como jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y universales, seguro de desempleo, salud, seguridad, defensa nacional y servicios penitenciarios, asegurando que estas áreas no se verían afectadas por las restricciones a las actividades no esenciales.









