Este panorama comenzó a gestarse en los últimos días, lo que llevó a la emisión de una alerta amarilla para mañana. Tras una semana caracterizada por la humedad, lloviznas y cielos cubiertos, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa para mañana tormentas fuertes durante gran parte de la jornada, con probabilidades de precipitación que oscilan entre el 40% y el 70%. Se esperan ráfagas de viento que podrían alcanzar entre 60 y 69 kilómetros por hora, junto a una rotación del viento que facilitará la llegada de aire frío.
La transición clima será rápida. La mañana comenzará con neblinas y condiciones relativamente estables, pero hacia el mediodía, la inestabilidad aumentará y comenzarán a desarrollarse tormentas que podrían prolongarse hasta la tarde. A medida que avance el frente frío, el viento cambiará hacia el sur y las temperaturas comenzarán a descender, siendo más notorio este descenso por la noche.
En los registros del SMN se observa claramente esta transformación. Aunque se prevé una temperatura máxima de 14°C, se anticipa un descenso a 9°C durante la noche. Detrás de esta caída se vislumbra un escenario que predominara gran parte del fin de semana: la llegada de una masa de aire polar.
Este fenómeno se produce pocos días después de un evento meteorológico inusual. El viernes anterior, la ciudad de Buenos Aires contabilizó 113 milímetros de lluvia, la cifra más alta para un mes de julio desde que comenzaron las mediciones sistemáticas en 1906. Aunque lo pronosticado para este jueves no necesariamente indique registros similares, los meteorólogos están monitoreando la evolución de la atmósfera, debido a los múltiples factores de riesgo presentes: lluvias, tormentas, viento y un marcado descenso de temperaturas.
La ciclogénesis es el proceso mediante el cual se forma y fortalece un sistema de baja presión atmosférica. Cuando la presión cae de manera rápida, el aire se reorganiza para equilibrar ese desajuste, lo que puede generar condiciones propicias para lluvias persistentes, tormentas y ráfagas fuertes. No se refiere a una tormenta específica, sino al mecanismo que favorece fenómenos meteorológicos más severos.
Según diversos modelos meteorológicos, este sistema se desarrollará en el este del país, impactando directamente en el norte de la provincia de Buenos Aires, el AMBA y sectores del Litoral. Por esta razón, los especialistas consideran que mañana será el momento de mayor actividad de toda la semana.
Sin embargo, la relevancia del jueves será efímera. Lo que llegue posteriormente podría sentirse durante varios días más. Una vez que el sistema de baja presión se desplace hacia el este, el aire polar comenzará a marcar las condiciones climáticas.
Para el viernes, se anticipan mínimas cercanas a los 5°C en áreas urbanas y temperaturas aún más bajas en sectores suburbanos y rurales. El sábado se mantendrá el tiempo estable, aunque con vientos persistentes del oeste que aumentarán la sensación de frío. El domingo se prevé como el día más crudo del periodo, con mínimas alrededor de 4°C y máximas que apenas superarían los 12° o 13°.
Las proyecciones para la semana indican que el frío no se disipará rápidamente. El lunes podrían registrarse mínimas de 3°C y el martes valores cercanos a 4°C, en un escenario típicamente invernal.
Mientras tanto, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas por diversos fenómenos en varias provincias para las próximas horas. Además de las advertencias por tormentas en sectores de Buenos Aires, también hay alertas por precipitaciones, nevadas y vientos en otras regiones del país.
Por ello, se recomienda a la población seguir las actualizaciones oficiales durante el jueves, evitar actividades al aire libre mientras duren las tormentas, asegurar objetos susceptibles a ser desplazados por el viento y extremar las precauciones en la circulación.









