Akazawa indicó que “los aranceles serán de hasta aproximadamente el 45% para los productos chinos y de hasta aproximadamente el 21% para los taiwaneses”.
El gobierno japonés argumenta que “las bobinas, chapas y tiras de acero inoxidable laminadas en frío con níquel añadido” que llegan desde China y Taiwán son exportadas a Japón “a precios injustamente bajos”.
En este contexto, la federación japonesa del hierro y el acero estima que las importaciones chinas constituyen cerca del 20% del acero que ingresa a Japón, mientras que las de Taiwán alcanzan el 17%.
Es relevante destacar que Corea del Sur es el principal proveedor a Japón, con aproximadamente un 62% del total.
Hace 45 días, el gobierno japonés había anunciado el inicio de una investigación ‘antidumping’ sobre varios productos de acero importados desde China, Corea del Sur y Taiwán, en respuesta a una solicitud de diversas empresas japonesas que buscan la imposición de aranceles.
“La investigación deberá completarse en un plazo de un año y ofrecerá oportunidades a las partes interesadas para presentar evidencias, además de recopilar información objetiva a través de inspecciones ‘in situ’ en las empresas”, se explicó en un comunicado del Ministerio de Finanzas japonés.
Las compañías japonesas que solicitaron la investigación sostienen que varios productos de acero, utilizados en sectores como la fabricación de vehículos y materiales de construcción, son importados a precios inferiores al del mercado. Es importante mencionar que cuatro empresas japonesas (Nippon Steel, JFE Steel, Kobe Steel y Nakayama Steel Works) presentaron en febrero la solicitud de aranceles al Ministerio de Finanzas, alegando que los costos bajos de los productos provenientes de China, Corea del Sur y Taiwán les fuerzan a reducir sus propios precios, lo que impacta en sus márgenes de ganancia operativa.









